Piratería

Una juez obliga a devolver el mayor alijo de CD vírgenes de Europa

La titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Barcelona ha ordenado devolver a su propietario los 500.000 CD y DVD vírgenes a su propietario, la empresa CD World al considerar que no violentaba la legalidad. El material había sido incautados el pasado mes de julio por la Policía Nacional en la que aseguraron era "la mayor operación contra la piratería realizada en Europa". En aquella ocasión se practicó, además, la detención de 14 ejecutivos de la citada empresa bajo la acusación de abastecer de maquinaria y programas informáticos a las mafias del pirateo.

El medio millón de CD y DVD vírgenes, que tiene un valor en el mercado de unos 400.000 euros, permanecen en unos contenedores de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), a disposición del juzgado. La incautación se llevó a cabo tras la entrada y registro, con la pertinente orden judicial, que se realizó en las dependencias de la empresa Rimax (del grupo CD World) en Barcelona, Badalona y Esplugues de Llobregat. También fueron intervenidas unas 500 grabadoras, torres multicopiadoras y material informático. El valor del total del material incautado asciende a 642.742 euros.

Una de las acusaciones de la policía se centraba en el hecho que esta empresa "se encargaba de importar millones de compactos vírgenes procedentes de Taiwan sin respetar los acuerdos de producción limitada que estas empresas realizan con determinadas marcas del sector". No obstante, la juez no considera que este material sea ilegal después de que Philips, que tiene la patente de estos CD y DVD, haya comprobado que está en regla a través de exámenes microscópicos.

Los detenidos (diez españoles, un danés, un británico, un sueco y un cubano) eran empleados de diferentes empresas de la distribuidora CD World. Tras tomarles declaración, habían quedado en libertad y a disposición de la juez, que hasta la fecha, y tres meses después del arresto, no les ha citado.

Denuncia de AFYVE y SGAE

La operación policial fue llevada a cabo por el Grupo de Delitos Tecnológicos y Contra la Propiedad Intelectual de la Jefatura de la Policía Nacional en colaboración con la Guardia Urbana. La operación policial respondió a una denuncia de la Asociación Fonográfica y Videográfica Española (AFYVE), a la que después se unió la SGAE por la venta de duplicadores de CD y presunta importación irregular de discos vírgenes, por no pagar las licencias a Philips, dueña de la patente.

Tras la detención, un portavoz policial afirmó que una de cada tres grabadoras intervenidas el año pasado en España a las mafias había sido fabricada por la empresa Rimax. Fuentes de la Guardia Urbana de Barcelona también aseguraron que la citada empresa compatibiliza el comercio legal de ordenadores con el suministro a los piratas. Sin embargo, en las auditorías realizadas a CD World se ha demostrado que más del 95% de sus facturaciones corresponden a ventas a grandes superficies y tiendas. Un portavoz de la policía aseguró que no "entran a valorar la resolución de la juez", pero añadieron que "han pedido más peritajes" de las grabadoras que aún están requisadas para poder "conseguir mayor independencia en los resultados".

Cuando se produjo la detención, el gerente de CD World, Kim Sorensen, aseguró que se trataba de un "montaje mediático" y aclaró que son distribuidores mayoristas de material informático que vende a grandes superficies y tiendas, y nunca al usuario final del producto, y menos aún a piratas. De hecho, el grupo se dedica la distribución de sistemas de videovigilancia, videoconferencia, cámaras digitales, DVD y CD, y sólo el 5% de su facturación corresponde a los duplicadores. El 15% de las ventas de CD y DVD que se realizan a España corresponden a esta empresa, que hasta que se abrió la causa penal era líder del mercado.

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