El BCE mantendrá los tipos en el 2% en su reunión de mañana, según los expertos
El Banco Central Europeo (BCE) mantendrá los tipos de interés en su reunión de mañana en el 2%, su nivel más bajo desde 1954, debido a las señales de recuperación existentes en la zona euro y a la mejora de la confianza, según las previsiones de los analistas.
La reunión de mañana, que se celebrará de manera extraordinaria en Lisboa, supondrá la despedida de la política monetaria de la eurozona del actual presidente del instituto europeo, Wim Duisenberg, que dejará el puesto después de cinco años al frente del consejo de gobernadores. El dirigente holandés será reemplazado por el actual gobernador del Banco de Francia, Jean-Calude Trichet, que comenzará a ejercer sus funciones a principios de noviembre, después de su ratificación en el consejo europeo de los días 16 y 17 de octubre.
Momento de transición
Este escenario de despedida también es apuntada por los analistas como razón de apuesta para el mantenimiento de tipos, ya que consideran que este momento de transición al frente del BCE no es el propicio para aplicar modificaciones en el precio del dinero si no es por una razón extremadamente grave.
La entidad europea estima que la actividad económica en la zona euro ha comenzado a repuntar, tal como certificó ayer la Comisión Europea, que ve "claros signos de mejora". El dato de la confianza en los doce países con la divisa comunitaria, que aumentó 0,3 puntos en septiembre, respalda este diagnóstico en favor de una ya ansiada recuperación. No obstante, existen varias inquietudes que no acaban de disiparse en el escenario europeo, como el débil crecimiento o recesión de las principales economías de la zona euro, el mantenimiento de la inflación interanual por encima del límite del 2% fijado por el BCE y la fuerte apreciación del euro respecto al dólar en los últimas días.
Este último factor podría forzar, según los analistas, al organismo europeos a realizar alguna modificación su política monetaria, ya que la persistente depreciación del 'billete verde' pone en peligro la recuperación de las exportaciones en Europa.