EDITORIAL

Alianzas europeas

El presidente José María Aznar se entrevistó ayer con su homólogo británico, Tony Blair, y recibió 'información detallada' sobre lo discutido la víspera en la cumbre tripartita que reunió al canciller alemán, Gerhard Schröder, al presidente francés, Jacques Chirac, y al propio Blair. Un encuentro que sirvió para que Londres una fuerzas con el eje franco-alemán a favor de una mayor flexibilidad del Pacto de Estabilidad (rechazada de plano por Aznar) y de un proyecto de Constitución que, tal como ha sido redactado, no convence a las autoridades españolas.

Blair, el gran aliado de Aznar en la guerra de Irak, ha intentado minimizar a través de sus portavoces la importancia de que el presidente español y el primer ministro italiano Silvio Berlusconi, presidente de turno de la UE, estuviesen ausentes de una cita en la que las mayores potencias europeas debatieron puntos esenciales sobre el futuro económico, político y militar de Europa. Pero a nadie escapa la importancia de un movimiento táctico con el que Blair, Schröder y Chirac pasan capítulo a la guerra y toman posiciones comunes en asuntos claves para el futuro de la UE.