Fusión

Metrovacesa venderá 450 millones en suelo para invertir en activos

Metrovacesa prevé vender durante los próximos cinco años la mitad de la reserva de casi cuatro millones de metros cuadrados de suelo con que contará tras la integración de Bami, con el fin de obtener recursos por un importe de hasta 450 millones de euros que destinará a comprar activos y elevar así su presencia en el negocio patrimonial.

Así lo anunció hoy su presidente, Joaquín Rivero, tras la conferencia anual de la asociación europea de patrimonio inmobiliario (EPRA) celebrada en Madrid, en la que expresó su confianza en que la fusión por absorción con su participada Bami esté cerrada definitivamente entre el 15 de noviembre y el 15 de diciembre, una vez que los accionistas así lo ratifiquen en las juntas extraordinarias que ambas empresas han convocado para el próximo 30 de septiembre.

Rivero avanzó que la sociedad mantendrá la denominación social de Metrovacesa que, además de las ramas de patrimonio y promoción, contará con una tercera división de servicios, que asumirá el nombre de Bami y se dedicará a la gestión de fondos de inversión inmobiliaria.

METROVACESA 6,10 -2,40%

Asimismo, anunció que la empresa someterá a la aprobación de la junta extraordinaria la ampliación del consejo de administración de la nueva inmobiliaria para dar entrada a representantes de las distintas cajas de ahorros presentes en su accionariado (Caja del Mediterráneo, Caja Castilla-La Mancha, Bancaja y La General de Granada).

Aumentar dividendo

En cuanto a la estrategia de negocio de la sociedad, Rivero, quien se mantendrá como presidente ejecutivo, explicó que estará marcada por los objetivos de aumentar el valor neto de los activos, incrementar el dividendo a los accionistas y elevar hasta al menos los 2.000 millones de euros la capitalización de 1.500 millones con que la nueva compañía empezará a cotizar tras la fusión.

Para ello, Rivero prevé recortar el peso del negocio de promoción del nuevo grupo inmobiliario en favor de la gestión de patrimonio en alquiler, con el fin de equilibrar ambas divisiones y evitar riesgos ante eventuales descensos en la construcción de nuevas viviendas.

Además de "atemperar" el negocio promotor, concentrará éste sólo en 12 principales ciudades, ubicadas principalemente en el arco mediterráneo, Barcelona, Madrid y Sevilla; entrará en la edificación de viviendas protegidas e introducirá elementos de prudencia como el de no empezar a construir hasta que las preventas alcancen el 50% del proyecto.