Polémica

El Ecofin se reúne en Italia para debatir la aplicación del Pacto de Estabilidad

Los ministros de Economía y Finanzas de la Zona euro, reunidos desde hoy al norte de Italia, tomarán el pulso al contexto económico actual y abordarán los desajustes presupuestarios de las principales economías del área. En el centro del debate, la aplicación del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y la deliberada política deficitaria de Francia.

El panorama económico es sombrío, caracterizado por un 0,5% de crecimiento para 2003 en la zona y tres países en recesión técnica (Alemania, Italia y Holanda) y marcado por un fuerte debate político sobre la flexibilidad del Pacto. Los titulares de Economía se dividen entre los partidarios de considerar este periodo influido por los efectos del 11-S y la guerra de Irak como "circunstancias excepcionales" para suspender el Pacto, y los ortodoxos frente a la realidad de la moneda única como continuación de los criterios de Maastricht.

Francia y Alemania

Muchos opinan, como España, que Francia pone en peligro la credibilidad del euro al saltarse las reglas que sitúan el techo del déficit en el 3%, y merecer el consiguiente castigo de la Comisión Europea, por ahora sólo traducido en una "recomendación" con un plazo de cuatro meses para tomar medidas. Reino Unido milita en el bando de los que quieren reformar el Pacto.

Según el primer ministro galo, Jean Pierre Raffarin, al término de una reunión en Londres con su homólogo británico, Tony Blair, "está emergiendo un poco en toda Europa" un "pensamiento común" que "concilia la disciplina presupuestaria y la exigencia de crecimiento".

Detrás de París, el peor alumno siguen siendo Alemania. El canciller Gerhard Schröder hizo unas declaraciones hace dos días acusando a España de presumir de una economía saneada a costa de las subvenciones europeas. Madrid contestó desde varios frentes que "hace sus deberes" y pidió al germano no confundir los Fondos Estructurales con el crecimiento. El ambiente promete estar muy caldeado.

Crecimiento

La presidencia italiana tendrá ocasión además de presentar su iniciativa de crecimiento, el macro plan que debe ser aprobado en el Consejo Europeo de octubre para relanzar la economía europea a corto plazo a través de inversiones públicas y privadas en infraestructuras, transportes, capital humano, investigación y tecnología.

Los ministros tratarán por primera vez la polémica propuesta de la Comisión Europea sobre la revisión de los tipos reducidos de IVA, en la que excluye CD y DVD, pero incluye restauración, medicamentos, vivienda y suministro de gas y electricidad. La discusión está servida, puesto que el documento del Ejecutivo suprime la posibilidad de Reino Unido e Irlanda de aplicar como hasta ahora un tipo cero a la ropa y calzado infantil.

El asesinato de la ministra de Exteriores sueca, Anna Lindh, íntima y desgraciadamente vinculado al referéndum de adhesión al euro del próximo domingo, también figurará en la agenda de los titulares.