EDITORIAL

Refugiados en las grandes

Las grandes compañías han conseguido aumentar el número de accionistas a pesar de que su evolución en Bolsa en el último año ha sido, como mínimo, bastante errática. Las seis empresas líderes del Ibex 35 -Telefónica, su filial Móviles, BBVA, SCH, Endesa y Repsol- suman en conjunto 7,197 millones de inversores, lo que significa que han captado casi 63.000 accionistas entre abril del año pasado y marzo del presente ejercicio. Sin embargo, ninguna de las seis tuvo un comportamiento positivo en Bolsa durante ese periodo.

La explicación está en la búsqueda incesante de salidas para el ahorro, en un momento en el que los inversores se sienten acorralados por las condiciones monetarias impuestas por los bancos centrales.

La caída progresiva de los tipos de interés, con intereses reales negativos una vez descontada la inflación, ha obligado a revisar estrategias. La renta fija, al compás de los tipos oficiales, no resulta atractiva. El mercado inmobiliario, animado por los bajos tipos de interés, ofrece precios desorbitados. Y el desplazamiento del ahorro hacia la renta variable parece obedecer más a la presión de un entorno que seduce muy poco que a la convicción firme de que los índices bursátiles repuntarán con firmeza.

Prueba de este sentimiento es que los accionistas aumentan sólo en las empresas más importantes, las más capitalizadas y líquidas, aquellas en las que siempre resulta más fácil vender por si vuelven a pintar bastos.