Liberalización

Telefónica copa el 77% del negocio de telefonía fija tras cinco años de competencia

El ejercicio de 2002 fue el peor para Telefónica desde el inicio de la liberalización. En un solo año, el ex monopolio perdió 4,6 puntos de cuota de mercado, más que cualquiera de los ejercicios anteriores, incluso más que en 1999, cuando tuvo que competir con decenas de rivales recién nacidos y con una agresiva política de precios y publicidad.

Y, sin embargo, la operadora ha conseguido el milagro: esta evolución no se refleja en las cuentas. Los ingresos de explotación de Telefónica de España no sólo no caen, sino que suben, mientras que la facturación de sus competidores -Auna, Uni2, Jazztel, BT, Colt y otras operadoras, entre ellas las de cable- no se beneficia de la cuota robada al ex monopolio.

El sector de la telefonía fija en su conjunto facturó 13.430,64 millones de euros el año pasado, según las cifras recogidas en el informe de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). De esta cifra, el 77% corresponde a Telefónica, un porcentaje que es casi exactamente igual al de 2001. Los rivales del ex monopolio -un grupo en el que la CMT incluye a 13 operadoras- se reparten entre todas poco más del 23% de la facturación del sector, lo que equivale en 2002 a 3.095 millones de euros.

El sector de la telefonía fija facturó en su conjunto 13.430,6 millones de euros en 2002 y sólo 3.095 millones proceden de los nuevos operadores

TELEFÓNICA 3,66 0,30%

Ingreso fijos y al alza

Buena parte de esta desproporción procede de los servicios que operan unas y otras. Todas tienen clientes y tráficos que corren por sus redes, pero la dueña de los accesos directos -la conexión última con el abonado- es masivamente Telefónica. Y esto es beneficioso para ella por una doble vía. Primero, porque le da ingresos adicionales en forma de cuotas de conexión y abono con los que otras competidoras no cuentan, ya que sólo las operadoras de cable tienen como negocio objetivo y casi único llegar hasta la casa del cliente con red propia. El resto tiene que conformarse con la mera facturación de tráfico.

La segunda ventaja es que, mientras que los precios por minuto de la telefonía fija no hacen más que bajar y son variables -dependen del consumo de los clientes-, los del resto de los servicios que opera Telefónica suben y, además, son en buena parte fijos.

Crecimiento acumulado

Según los datos de la CMT, los denominados ingresos por no tráfico -que incluye la cuota de alta, el alquiler mensual de la línea y otras facilidades suplementarias como la venta de terminales- han tenido un crecimiento acumulado desde 1999 del 56%. Los ingresos por tráfico han caído más del 12% en el mismo periodo, lo que significa que el aumento de consumo ha sido incapaz de compensar la bajada de precios.

Esta tendencia no se ha invertido en 2002. Los ingresos por tráfico se han reducido un 8,3%, mientras que el resto ha subido un 9,8%.

Si la desproporción entre la cuota de ingresos de Telefónica y la de sus 13 rivales es abismal, la que se refiere al Ebitda (resultado bruto de explotación) carece de adjetivo. El ex monopolio acapara el 93% del total de 4.850,5 millones de euros de Ebitda que generó el sector en 2002. La buena noticia es que es la primera vez que Telefónica no supera el 100% en esta partida, puesto que el Ebitda de sus rivales ha sido negativo hasta ahora. En 2002, por tanto, los nuevos operadores consiguieron los primeros números negros operativos de su historia.

Deuda e inversión

En otras partidas, las más negativas para la cuenta de resultados, la desproporción es menor. Pese a la diferencia de tamaño entre una y otras, Telefónica acapara diez puntos menos de cuota de deuda que de ingresos. Su endeudamiento supone el 67% del total del sector, que asciende a 23.020 millones de euros. Y ello a pesar de que, por primera vez desde que se inició el proceso de liberalización, las operadoras alternativas han invertido menos que el ex monopolio.

Durante los primeros años de la apertura, los nuevos entrantes hicieron grandes desembolsos para extender la red, pero la crisis los ha frenado en seco y Telefónica vuelve a ser líder por inversión.