Tipos

El mercado espera subidas de tipos a mediados de 2004

La Reserva Federal confirmó la semana pasada que la economía estadounidense se está recuperando, algo que el mercado ansiaba escuchar. La Fed se mostró optimista por el aumento de la productividad, aunque una vez más mencionó la caída de precios como el principal riesgo de la economía.

'El volver a insistir sobre el peligro de la deflación es una manera indirecta de decir que va a mantener los tipos bajos y de justificar que el dinero esté en los niveles actuales', explica Josep Palet, de Sabadell Banca Privada.

En el mercado, sin embargo, pesa más la confianza en la recuperación que la promesa de tipos bajos, algo que queda reflejado en la fuerte caída del precio de la deuda. El tipo de interés del bono a 10 años en EE UU ha pasado del 3,11% a niveles del 4,5% desde el 10 de junio.

El comportamiento de los futuros también refleja estas expectativas. El rendimiento de los contratos basados en los tipos de interés en EE UU descuentan subidas de tipos para mediados de 2004, aunque a partir de diciembre se empieza a percibir un cambio de tendencia. En Europa las expectativas son similares.

Las previsiones de los analistas también apuntan en esta dirección. La última encuesta de Merrill Lynch entre 276 gestores de fondos indica que el 52% de los entrevistados prevé que los tipos de interés estén ligeramente más altos en 12 meses. Un aumento considerable desde el 35% que opinaba lo mismo en junio. Por otra parte, el 28% considera que la próxima actuación de la Reserva Federal será una subida del precio del dinero, aunque todavía el 53% no prevé cambios inmediatos.

Según una encuesta elaborada por Bloomberg a 22 firmas que negocian directamente con la Reserva Federal, los expertos consultados prevén subidas de tipos entre la segunda mitad de 2004 y principios de 2005.

Las mismas perspectivas de recuperación económica que han llevado a las Bolsas a tontear con los máximos anuales han provocado que los expertos empiecen a debatir cuándo llegarán las primeras subidas de tipos. Todo apunta a que las rebajas llegarán el año que viene.

La fortaleza de la recuperación será determinante. Los analistas esperan que el BCE actúe a la vez que la Fed, aunque muchos, como Nicolás Lasarte, de Safei, no descartan que la economía norteamericana se reactive antes y que los primeros movimientos vengan de EE UU.

En los últimos tres años los bancos centrales han actuado con agresividad para combatir la crisis económica. En concreto, la Reserva Federal ha bajado tipos 13 veces y así el precio del dinero ha pasado del 6,5% al 1% en EE UU. En Europa el BCE, algo menos agresivo, ha recortado los tipos de interés ocho veces en el mismo periodo desde el 4,5% hasta el 2% actual.

Los últimos indicadores económicos hacen prever que la etapa de dinero al mínimo ha pasado a la historia. El crecimiento del 2,4% del PIB en EE UU el segundo trimestre o la subida del índice IFO de confianza empresarial en Alemania avalan esta tesis, aunque los problemas, como la tasa de paro del 6,2% en EE UU, persisten, lo que explica que muchos analistas hayan retrasado sus previsiones de subidas de tipos.

Las elecciones, un obstáculo

Alan Greenspan es presidente de la Reserva Federal desde 1987. Durante todo este tiempo ha bajado y subido los tipos de interés en los años electorales. En 1988 en concreto subió los tipos de interés días antes de las votaciones.

Los comicios tendrán lugar en noviembre del próximo año y el problema de la renqueante economía se ha convertido en el blanco preferido de los demócratas. Bush padre perdió las elecciones en 1992 por la debilidad económica y en aquel entonces culpó a la Reserva Federal de bajar los tipos de interés demasiado despacio.

La administración Bush se enfrenta a un duro reto, aunque en esta ocasión la agresiva política monetaria de la Fed podría causarle el problema opuesto al que se enfrentó su padre. Deberá afianzar la recuperación sin que la inflación se dispare en exceso y obligue a la Fed a recortar tipos de interés, una medida poco popular en época de elecciones.

La amenaza del fin del consumo

Las señales de recuperación económica mejoran día a día en EE UU y de mantenerse podrían justificar próximas subidas de tipos de interés.

El crecimiento de la economía en el segundo trimestre y la fortaleza del consumo son dos de las razones que avalan el optimismo. Un análisis más detallado de estos datos, sin embargo, invita a la cautela.

La mejora del 2,4% del PIB se debió fundamentalmente al elevado gasto militar y a las rebajas fiscales. Por tanto, queda por ver si se produce una recuperación sólida de la inversión empresarial. El consumo también puede verse amenazado. Existe el riesgo de que el crecimiento vuelva a desacelerarse en la primera mitad de 2004, una vez que el consumo privado amortice totalmente la reducción de impuestos y refleje el impacto negativo de los tipos de interés a largo plazo.

La Fed también mostró esta preocupación, según recuerda José Luis Martínez, de Citigroup.