El barómetro

Las pérdidas en renta fija centran el interés de los inversores

Las preocupaciones de los inversores se han trasladado en las últimas semanas al terreno de la renta fija, en el que la erosión de las rentabilidades es manifiesta. En el mes de julio, la rentabilidad media de los fondos de renta fija a largo plazo retrocedió un 0,6% y este mes lleva camino de acercarse bastante a este tropiezo a la vista de las pérdidas que están registrando los mercados de renta fija, no sólo en Estados Unidos sino también en la zona euro. La ganancia media de los fondos de renta fija a largo se ha quedado reducida a un 1,8% cuando a mediados de junio rondaba el 3%.

Este acusado retroceso puede continuar si se van confirmando las expectativas de crecimiento de la economía y los indicadores muestran una solidez creciente que confirme el rumbo alcista de la actividad económica. Esta dinámica se traducirá además en un aumento de las presiones compradoras sobre la renta variable, un mercado del que no querrán quedar ausentes muchos inversores y al que llegarán flujos de recursos procedentes de la renta fija.

De momento, los fondos de renta variable son los que están ofreciendo una mayor consistencia en sus expectativas de rentabilidad y los que han logrado en la primera parte del año los mejores resultados.

El hecho de que las Bolsas se encuentren en máximos anuales significa que las ganancias de los fondos están también en la mejor zona de rendimientos del presente ejercicio. La Bolsa española, en particular, sigue ofreciendo las mejores ganancias, con un rendimiento medio que ronda en la actualidad el 18% acumulado en lo que va de año. El diferencial de rentabilidad entre la Bolsa española y las Bolsas de la zona euro se mantiene bastante elevado, en torno a los diez puntos, ya que las Bolsas están reflejando bastante bien el diferencial de crecimiento económico entre ambas áreas económicas.

El hecho de que las Bolsas hayan roto durante esta semana pasada sus máximos del año puede ser un acicate para nuevas subidas. La existencia de una liquidez muy elevada en los mercados, sobre todo en los fondos de inversión, está en condiciones de facilitar el combustible necesario para afianzar la intensidad de esta subida.

En estos momentos, los recursos líquidos que tienen los fondos de inversión para participar en una fase alcista de la Bolsa, reforzándola, superan los 30.000 millones de euros, según algunas estimaciones que consideran incluso que esta es una cifra muy conservadora. Sólo en fondos monetarios, con baja rentabilidad (1% de media en lo que va de año) han en estos momentos más de 58.700 millones de euros refugiados.

Una parte, difícil de cuantificar, de estos recursos es dinero disponible para participar activamente en una fase alcista de la Bolsa, a la que se podrían añadir una parte significativa de los recursos que están invertidos en fondos de renta fija de las diversas categorías, cuyas expectativas de rentabilidad para los próximos meses son bastante escasas. Sobre todo su se confirma una recuperación económica firme. La Bolsa no va a padecer una escasez de dinero llegado el momento.

Japón vuelve a la carga por sorpresa

Las cifras que acaba de comunicar Japón sobre el ritmo de crecimiento de su economía parecen haber despertado el interés de los inversores. Las Bolsas han tomado buena nota y reaccionaron con fuerza durante la semana pasada.

Los fondos de inversión españoles especializados en este mercado, casi una treintena, han logrado esta semana importantes ganancias con sus activos japoneses de renta variable. La rentabilidad media de estos fondos de inversión, que ha estado moviéndose durante casi todo el año en negativo, ha subido entre un 6% y un 7% durante la semana pasada. Casi no quedan fondos en pérdidas dentro de este grupo, al que algunos le pronostican un importante potencial alcista debido a los bajos niveles en los que se ha movido la Bolsa japonesa a lo largo de los últimos años.