El barómetro

De los 20 mejores fondos, 12 invierten en la Bolsa española

Los fondos que operan en la Bolsa española mantienen su condición de categoría más rentable del año a pesar del estancamiento que ha padecido la Bolsa española en las últimas semanas. Ello no ha impedido que doce de los 20 fondos más rentables del año estén especializados en el mercado bursátil español.

La rentabilidad media de estos fondos sigue liderando las ganancias de los fondos españoles, con un 16,3% de media, superando incluso a los fondos especializados en mercados emergentes, que se han anotado en lo que va de año una ganancia media del 11,6%.

El diferencial de rentabilidad que presentan los fondos españoles de renta variable respecto del rendimiento de los índices domésticos está poniendo de relieve la existencia de una estrategia de inversión alejada de la filosofía de los fondos índice. Buena parte de los fondos bursátiles que obtienen rentabilidades por encima del Ibex 35, incluso superiores a los del Índice General de la Bolsa de Madrid, han realizado apuestas alejadas de las grandes compañías. Apostando por los valores de media y baja capitalización, muchos de ellos fuera del Ibex 35, algunos gestores han logrado para sus fondos rendimientos superiores al 25% en lo que va de año.

Esta situación es bastante similar a la que presentan algunos fondos especializados en las Bolsas de la zona euro. Las pequeñas compañías parecen mostrar un grado de salud bastante mayor que las grandes, sometidas todavía a las incertidumbres propias de Latinoamérica, zona en la que la mayor parte de ellas cuenta con copiosas inversiones e intereses.

Los fondos de renta fija, por otro lado, han vuelto a registrar esta semana ligeras pérdidas como consecuencia de la inestabilidad que se ha adueñado de este mercado. El hecho más determinante durante los últimos días ha sido la masiva subasta de bonos que ha realizado el Tesoro americano, por un importe superior a los 60.000 millones de dólares.

Los tipos a largo plazo siguen claramente presionados al alza, lo que significa que los inversores con participaciones en fondos de este tipo están enfrentándose a ligeras pérdidas en el valor de sus inversiones. Esta secuencia de pérdidas se prolonga ya desde la segunda quince del mes de junio pasado.

La continuidad de estas caídas (es decir, las subidas de tipos a largo) tendría que aminorarse en las próximas semanas, aunque algunos analistas empiezan a barajar la hipótesis de un tipo a largo plazo, 10 años, en torno al 5%, en especial en el mercado norteamericano.

En el caso de que gane fuerza la hipótesis de una recuperación económica firme en Estados Unidos la elevación de los tipos a largo plazo podría acentuarse, sobre todo habida cuenta de las elevadas necesidades de financiación que tiene por delante el Tesoro de este país en los próximos meses.

La cobertura del déficit público puede requerir emisiones masivas para hacer frente a esos 450.000 millones de dólares de desequilibrio fiscal. En estas condiciones, el futuro a unos pocos meses vista de los tipos de interés a largo plazo se presenta sumamente incierto. Tanto como la permanencia de los inversores en los fondos de renta fija a medio y largo plazo.

El sector tecnológico tropieza

Los fondos españoles que invierten en compañías tecnológicas, en especial en Estados Unidos, han arrojado un balance bastante negativo a lo largo de la pasada semana. Sus pérdidas han alcanzado el 4% e incluso el 5% en algunos casos. La influencia de la cotización del gigante norteamericano Cisco, que ha presentado unas previsiones de ingresos que han sido consideradas modestas por los analistas, ha sido notable.

Pero las tomas de beneficios han sido la causa principal de este alto en el camino de las empresas tecnológicas, ya que la mayor parte de los indicadores del sector se mantienen en niveles aceptables e incluso crecientes. La demanda de semiconductores y de algunos equipos de la industria informática está en alza desde los primeros meses del verano.