Dimisiones

El número dos de Wall Street dimite por el escándalo de los especialistas

La investigación emprendida por la Bolsa de Nueva York sobre la labor de los especialistas de mercado, intermediarios que operan en el parqué, se ha cobrado su primera, y muy significativa, víctima. Robert Murphy ha presentado su dimisión como vicepresidente de la Bolsa de Nueva York, dimisión que ha sido aceptada de inmediato por la entidad.

Murphy, consejero de la firma de especialistas LaBranche, se ha negado a la petición de la Bolsa de presentar una serie de correos electrónicos a dicha investigación sobre los especialistas. Murphy es el supervisor de la unidad de contratación de LaBranche, y su firma fue acusada hace dos semanas de no cooperar con la investigación de la Bolsa. La entidad, que alega que no proporcionará correspondencia personal, se ha enfrentado con Richard Grasso, presidente de la Bolsa de Nueva York, que quiere resolver cuanto antes el escándalo y había ordenado a sus directivos la máxima colaboración.

No es, de todos modos, el primer escándalo al que se enfrenta la Bolsa de Nueva York. En 2002 la oleada de escándalos contables se llevó por delante a 4 de los 27 consejeros. Martha Stewart, de Adelphia, Jean Marie Messier de Vivendi y Michael Carpenter, de Citigroup, tuvieron que dejar el consejo por escándalos en sus compañías. Poco después surgió la polémica por el desmedido sueldo de Grasso, 10 millones de dólares, y posteriormente el caso de los especialistas.

La Bolsa de Nueva York investiga si los especialistas han cumplido su obligación de mantenerse al margen de las operaciones. Todas las órdenes de compra o venta pasan por un especialista, que las cruza o actúa de contrapartida. Pero pueden utilizar la información sobre las órdenes que llegan para actuar por cuenta propia antes de ejecutarlas y aprovecharse de las variaciones en los precios que provocan.