Justicia

Caprile y Casasús, condenados a dos años de prisión por el 'caso Huarte'

Mario Caprile y Joaquín Casasús, anteriores presidente y vicepresidente de la constructora Huarte, fueron condenados ayer por la Audiencia Nacional a dos años de cárcel por un delito de apropiación indebida. La sentencia les condena también a indemnizar a Huarte, hoy fusionada en el grupo OHL, con 12,2 millones de euros. Con una pena de dos años no irán a la cárcel, salvo que tengan antecedentes penales. La sentencia, además, es recurrible.

La Audiencia Nacional considera probado que la gestión de Mario Caprile y Joaquín Casasús al frente de la constructora Huarte condujo a la suspensión de pagos de la empresa. Huarte suspendió pagos en en marzo de 1996 con una deuda de 26.853 millones de pesetas y un pasivo de 90.000 millones, el mayor en la historia del sector de la construcción.

La suspensión de pagos de Huarte marcó el inicio de la causa contra Caprile y Casasús, sustanciada en la sentencia dictada ayer por la Audiencia Nacional. Medios jurídicos consultados indicaron que con una pena de dos años (la impuesta por la Audiencia Nacional a Caprile y Casasús) o inferior a dos años, se puede aplicar la libertad condicional. 'No tendrían que ir a la cárcel, salvo que tengan antecedentes penales', precisaron. La sentencia, además, es recurrible.

Mario Caprile y Joaquín Casasús controlaban a partir de junio de 1987 la sociedad Hispano Alemana de Construcciones (Hasa), que desde un año antes poseía una participación superior al 50% en Huarte. Las acciones de Huarte salieron a Bolsa en 1988 y Hasa mantuvo una participación en la constructora del 58,7%.

'Tras la salida a Bolsa de Huarte el grupo de empresas controladas por Caprile y Casasús se reestructuró siguiendo un esquema por el que Hasa quedaba como sociedad de cartera y matriz, teniendo como participadas más importantes en España Promiber, que era la cabecera del sector inmobiliario, y Huarte, dedicada al ramo de la construcción', explica la sentencia.

'Esta nueva estructura determinó que Huarte desarrollara toda la actividad constructora del grupo, dando lugar a lo que se llamó obra autogenerada, con un gran aumento de volumen de facturación anual, pero también de las deudas de las empresas del Grupo Huarte, que en 1995 alcanzaron, aproximadamente', los 194 millones de euros.

Para cubrir esta deuda, Caprile y Huarte 'usaron diversos sistemas y procedimientos financieros y contables que disminuían formalmente el importe nominal del saldo del débito, pero que no suponían pago efectivo porque no aportaban activo realizable alguno a Huarte, o los transferidos carecían de valor'.

La sentencia afirma que 'este modo de proceder determinó la suspensión de pagos de Huarte en marzo de 1996, situación prevista por los acusados, que durante 1994 pusieron a salvo, en perjuicio de Huarte y para beneficio de ellos mismos o terceros con los que estaban concertados, uno de los pocos activos realizables de que disponía'.

De empresa familiar al grupo Villar Mir

Huarte es una marca histórica en la construcción española, una empresa cuya especialización (sobre todo en la construcción de hospitales llave en mano) le ha permitido sobrevivir a una historia azarosa.

Fundada en 1927 por las familias Huarte y Malumbres, la compañía se instaló en los años setenta en el grupo de las grandes constructoras gracias a la dirección de Félix Huarte, fundador e impulsor de la empresa. La crisis del petróleo a finales de la década y su consiguiente impacto en la economía internacional marcan el inicio de las dificultades en Huarte, muy afectada por la suspensión de pagos de Venezuela, en la que Huarte contaba con obra abundante.

En 1985 Huarte fue adquirida a sus antiguos propietarios por un grupo capitaneado por Mario Caprile. Los nuevos dueños la fusionaron con Hasa, comprada en la privatización de Rumasa. Posteriormente transformaron Hasa en una sociedad holding y sacaron Huarte a Bolsa. Convertida en la constructora del grupo Hasa, terminó por presentar suspensión de pagos en marzo de 1996. La tenacidad de los directivos, al margen ya de Caprile y Casasús, permitió que Huarte levantara la suspensión de pagos en diciembre de ese mismo año. Seguidamente la adquirió Villar Mir, que la fusionó con Obrascon y Lain, dando lugar a OHL.