PIB

Oposición y sindicatos ven en las menores expectativas de crecimiento una falta de rigor

El secretario de Política Económica del PSOE, Jordi Sevilla, alegó a la "falta de rigor" del Gobierno a la hora de decidir los presupuestos de este año, al tiempo que pidió al Ejecutivo una rectificación en sus estimaciones para el 2004. El hecho de que sea el tercer año que se revisan a la baja las previsiones de crecimiento denota, para Sevilla, "la nula credibilidad" de las realizadas para el año que viene. Por ello, ha pedido una rectificación a tiempo y no a última hora, con lo que sería posible elaborar unos presupuestos "generales para el próximo ejercicio que tengan algo que ver con las necesidades y la realidad económica del país".

Izquierda Unida por su parte, ha definido, en boca de su Secretario de Economía, Salvador Jové, las estimaciones previstas para el 2004 como una meta "posible pero difícil de conseguir" y ha realizado un llamamiento al Gobierno para que deje de aferrarse "al dogma del déficit cero". Los presupuestos del ejercico próximo deberían, según Jové, centrarse en impulsar el crecimiento económico y en crear empleo de calidad, más que en conseguir el ansiado déficit cero.

El secretario de Acción Sindical de UGT, Antonio Ferrer, se ha sumado a estas voces contra las previsiones de crecimiento realizadas por el equipo gubernamental y así, no ha dudado en referirse a las cifras presentadas por el Gobierno como "excesivamente optimistas" y de "nula credibilidad", ya que ni el contexto nacional ni el internacional reunen las condiciones aptas para que la economía española logre crecer un 3% en 2004. Asimismo, ha cuestionado la capacidad del Gobierno para garantizar que se alcancen los objetivos económicos fijados para el próximo año mediante su política presupuestaria.

Espaldarazo de Solbes

Por el contrario, el comisario de Economía, Pedro Solbes, ha considerado que la decisión de España de rebajar sus previsiones de crecimiento va "en línea" con la UE, y ha añadido que incluso, están todavía "un poco por encima de lo que nosotros dábamos para España, que era del orden del 2%". Ha precisado que el cumplirse o no las estimaciones dependerá de los comportamientos del segundo semestre, porque las cifras europeas hasta ahora son "un poco confusas" , con algunos "elementos positivos", con "buenas noticias de EEUU" pero también "con dudas sobre el crecimiento". Así, ha añadido que "si Europa funciona mejor, España también", por lo que todavía es difícil realizar ciertas previsiones.