Perspectivas

Greenspan apenas despeja las dudas de Wall Street

Wall Street sigue en fase de espera. El Libro Beige de la Reserva Federal apenas aclaró las dudas del mercado y las Bolsas siguieron moviéndose en rangos estrechos. El informe hablaba de señales de recuperación económica, incluso en el sector manufacturero, pero también recalcó la debilidad del consumo. Así, los inversores restringieron sus movimientos al mínimo. Al titubeo anterior a la publicación del dato siguieron caídas y un leve rebote. El Dow Jones acabó cediendo un 0,05% y el Nasdaq, un 0,54%.

La semana está cargada de referencias económicas y tras la inesperada caída de la confianza del consumidor los inversores se muestran reticentes a hacer apuestas antes de conocer el PIB del segundo trimestre, hoy, o la tasa de paro, el índice ISM de actividad industrial y el paro, mañana.

Entre tanto, los resultados empresariales no acaban de despejar el panorama. Más de dos tercios de las empresas del S&P 500 han presentado sus cuentas y las buenas noticias han superado a las malas. Los inversores, no obstante, parecen esperar a que los datos económicos confirmen la recuperación. El buen comportamiento de los mercados prevé esa ratificación. El S&P 500 gana ya un 23,3% desde el mínimo de marzo.

Las advertencias que llegaron de ciertas tecnológicas agravaron la caída del Nasdaq. Genesis Microchip (-19,86%) cedió con fuerza tras avisar que ganará menos este trimestre. La compañía reconoció que es difícil predecir la demanda, otro síntoma de que las dificultades económicas persisten. Cree (-19%), por su parte, cayó por no alcanzar las expectativas con sus cifras, al igual que les ocurrió a Duke Energy (-4,7%) y Pinnacle Systems (-37%).

Los titubeos de Wall Street en el periodo de coincidencia operativa no fueron un impedimento para que las Bolsas europeas cerraran una sesión de ganancias leves. Los inversores se fijaron más en las buenas noticias en una jornada de múltiples recomendaciones favorables. La subida de la confianza empresarial en Francia ayudó. Así, las ganancias se impusieron en 17 de los 18 sectores del índice Stoxx con las químicas y la alimentación en cabeza.

El sector financiero también dio impulso a las Bolsas. Abbey National subió un 9,71% después de que los malos resultados del banco volvieran a desatar rumores sobre su posible compra por parte de un tercero. Anunció unas pérdidas de 144 millones de libras (205 millones de euros) en el primer semestre y reconoció progresos a la hora de desprenderse de sus activos menos rentables.

El mercado siguió premiando los resultados de France Télécom (+4,52%) y Alcatel (+5,19%), y ambas subieron. Alcatel recibió además recomendaciones favorables de Lehman Brothers, Deutsche Bank y Morgan Stanley que ayudaron al valor. No fue la única. EADS (+2,43%) se benefició de una valoración positiva de Lehman Brothers, mientras ABB (+11,46%) agradeció las alabanzas de Merrill Lynch.

Aventis, sin embargo, perdió un 2,78% afectada por las rebajas de Deutsche Bank y Fortis, decepcionados con la caída de ventas anunciada por la farmacéutica.

Vivendi (-2,6%) fue otra penalizada. Metro Golden Mayer (+8,1%) retiró la oferta de 11.500 millones de dólares por el negocio de entretenimiento de la compañía. Los analistas dudan que reciba ofertas más interesantes.

Brasil recompró 1.300 millones de dólares en bonos procedentes de una reestructuración de la deuda de 1990 y a cambio emitió nueva deuda que vencerá en 2011 y 2024, en un esfuerzo por reducir los costes de financiación y reducir el déficit.

Los resultados de Toshiba desencadenaron las ventas en Japón. La tecnológica cayó un 8,4% tras presentar unas pérdidas mayores de lo previsto. El Nikkei cayó el 2,05%. En el frente económico la producción industrial fue más débil de lo esperado, pero subió el 2,8% en el año.