Comercio exterior

Coface degrada la solvencia comercial de las empresas de Francia, Italia y Portugal

El grupo francés Coface, uno de los dos líderes mundiales del seguro de crédito a la exportación, ha degradado la calificación de solvencia comercial de Italia, Francia y Portugal, países que la compañía ha situado 'bajo vigilancia'.

Especialmente llamativo es el caso de Francia, respecto al que el último informe de riesgo de Coface destaca como 'la ralentización de la actividad está acompañada por una degradación de los comportamientos de pago y de las quiebras empresariales' que, a finales de mayo de 2003, 'han crecido un 5,6% en los últimos doce meses'.

Los técnicos de la aseguradora apuntan también que 'factores como el debilitamiento del consumo de los hogares y la caída de la exportación 'impiden augurar una mejora a corto plazo'.

Situación similar refleja el informe de Coface sobre Italia, donde 'los comportamientos de pago de las empresas están negativamente influenciados por la atonía de la demanda interior y exterior'. Mientras, la degradación de la solvencia en Portugal se justifica por 'la atonía de la actividad y la continua degradación de los comportamientos de pago de las empresas', situación agravada por una tasa de crecimiento que 'sigue siendo una de las más débiles de la zona euro y no se espera mejora significativa para 2003'.

El efecto euro

La atonía de la demanda europea y, sobre todo, la continua apreciación del euro son dos de los efectos que Coface destaca como causas principales del deterioro de la actividad económica y de la siniestralidad comercial en los tres países comunitarios.

En sentido contrario, Coface detecta 'una tendencia de mejora' en la situación de las empresas y de su solvencia en EE UU, a pesar de reconocer que 'el fin de la guerra de Irak, la bajada del precio de la energía y el remonte de los precios de las acciones no han desencadenado el resurgir de la actividad'.

Los técnicos del grupo francés afirman, sin embargo, que 'la inversión ya no retrocede, las empresas se benefician de condiciones de financiación favorables, de una mejor rentabilidad y de la caída del dólar que debería favorecer sus exportaciones'. La mejora beneficia, por ahora, a las nuevas tecnologías, 'pero podría extenderse al resto de sectores'.