Perfil de éxito

Informática a medida para municipios

Ángel Asín Barcelona es fundador y actual director general de la compañía IA Soft, especializada en desarrollos de Internet. Creada en 1995 con una plantilla de tres personas, se ha convertido en el primer proveedor español de aplicaciones para ayuntamientos

Expansión La empresa IA Soft fue fundada en 1995 por Ángel Asín, Asunción García y Luis Recarte. En 2000, adquiere la compañía Informática Municipal (Imusa), implantada en 500 ayuntamientos.

Plan estratégico IA Soft ha puesto en marcha un plan estratégico cuyo primer objetivo es asegurar su posición como proveedor nacional de referencia para la Administración pública. Se apuesta decididamente por el crecimiento sostenido de la empresa, que prevé pasar de cinco millones de euros facturados en 2002 a 10,7 millones en 2006.

'Nuestro primer estirón como empresa se cimentó sobre un programa de gestión presupuestaria para los ayuntamientos'

Red de desarrollo rural El objetivo de la empresa de proporcionar herramientas informáticas a la Administración local ha alcanzado su cima con el convenio suscrito con la Red Española de Desarrollo Rural (REDR), en virtud del cual IA Soft suministrará tecnologías de la información a 4.000 ayuntamientos. Un acuerdo que reafirma la posición de la empresa como primer proveedor español de soluciones informáticas para las corporaciones locales.

Espublico.com La empresa aragonesa ha sido la promotora del portal Espublico.com, con una inversión de 6 millones de euros. En él los ayuntamientos pueden encontrar cualquier modelo de expediente, más de 12.000 noticias relacionadas con su actividad y las más variadas cuestiones sobre legislación o jurisprudencia.

E

n diciembre de 1995, un joven ingeniero informático, Ángel Asín y la que entonces era su novia, Asunción García, fundaron IA Soft, junto a Luis Recarte, que sería el primer programador de la empresa. En aquellos modestos y durísimos comienzos, los tres emprendedores habían observado que las nuevas herramientas informáticas podrían resultar de enorme utilidad para mejorar la vida interna de los ayuntamientos.

Poco después, en enero de 1996, la empresa inició su actividad ofreciendo un software de gestión presupuestario para corporaciones locales. 'En la práctica, señala Asín, se trataba de un programa que proporcionaba a los municipios el poder cumplimentar el expediente presupuestario, algo que en aquellos momentos no tenían resuelto. Ahí encontramos un nicho de actividad, que nos permitió cimentar nuestro primer estirón como empresa'. Aunque, en aquellos momentos iniciales, los medios técnicos y, sobre todo, económicos de la joven empresa eran, como cabe suponer, notablemente escasos, el éxito de aquel programa proporcionó un rápido crecimiento de la cartera de clientes de la compañía. 'Además, en este sector, el cliente suele ser muy agradecido cuando se le trata bien y nosotros le echábamos a la empresa todo el tiempo del mundo porque éramos jóvenes y la informática nos encantaba', subraya Asín.

Aquella expansión tan temprana, cimentada en una clientela fiel y segura, llevó a la joven empresa a fabricar nuevos programas, adaptados a las necesidades que iban descubriendo, a medida que profundizaban sus relaciones con la esfera municipal. 'Fui un estudiante que trabajaba en empresas informáticas, que disfrutaba adquiriendo conocimientos y tratando de aplicarlos', recuerda. 'Montar una empresa es complicado, pero lo es más todavía el verla crecer', sentencia Ángel Asín. De hecho, el nacimiento de IA Soft no se vio favorecido por ningún tipo de ayudas oficiales y el abono para su expansión vino exclusivamente de las muchas horas de trabajo invertidas por sus fundadores. 'Nuestro trabajo -añade- resultaba también particularmente duro porque la consecución de clientes estaba íntimamente ligada a la necesidad de crear toda una cultura, ya que nos adentrábamos en una actividad prácticamente nueva'.

Formar a los usuarios

No se trataba únicamente de vender un producto, también había que formar a los usuarios. Cuando uno echa la vista atrás, se da cuenta de que solamente con el entusiasmo de la juventud se puede acometer una tarea tan amplia y con tanto riesgo porque, además, el éxito o el fracaso de la empresa implicaba el mantener, para volver a invertir, o sencillamente perder el poco dinero que teníamos'. La precaridad de medios económicos, paradójicamente, también tuvo sus ventajas. Al confeccionar programas informáticos sencillos y de precio reducido, los pequeños ayuntamientos, principales destinatarios de nuestra oferta, tuvieron menos problemas para hacer frente a los pagos y también para proceder a su abono con bastante rapidez, algo que resultaba particularmente beneficioso para las necesidades de tesorería de la empresa.

Ahora, cuando la plantilla de IA Soft cuenta ya con 92 trabajadores y la facturación anual es superior a cinco millones de euros, la empresa está en disposición de acometer grandes proyectos y de rentabilizar al máximo la experiencia adquirida. El cambio sustancial en la estructura de la compañía lo protagonizó la entrada en su accionariado de la Caja de Ahorros de La Inmaculada (CAI). Esta inyección de recursos ha proporcionado el necesario músculo financiero para desarrollar todo el talento creativo de Ángel Asín, que ahora se enriquece al estar rodeado por un competente y animoso equipo de profesionales.

Entre los principales proyectos destaca la inversión de seis millones de euros en un portal de Internet sobre Administraciones públicas y un plan estratégico que pretende elevar a 165 empleados la plantilla en el horizonte del año 2006 y asegurar para la empresa la posición de proveedor nacional de referencia para la Administración pública.