Ibex-35

Las tecnológicas frenan las ganancias por los resultados semestrales de Yahoo

El Ibex retrocedió un 1,12%, la segunda caída consecutiva, y se aleja del nivel de los 7.000 puntos. Hoy comenzará la sesión en 6.838,5 puntos. La cifra de actividad fue aceptable, 2.100 millones de euros, de los que 860 millones se movieron en bloques y operaciones especiales. Telefónica y la banca fueron los principales lastres del índice. La teleco perdió un 1,2%, el BBVA se dejó el 2,24%, incluido el dividendo, y el SCH, un 1,39%.

Las pérdidas fueron la tónica desde el comienzo de la sesión en las principales plazas europeas. La pérdida del Nasdaq en el periodo de coincidencia operativa, cercana al 1,5%, aceleró las caídas en el Viejo Continente. La Bolsa de Fráncfort bajó al cierre un 1,58%; París cayó el 1,33% y Londres, un 0,64%.

Los resultados empresariales acapararon toda la atención de los inversores. La presentación de cuentas en EE UU relegó a un segundo plano la reunión del Banco Central Europeo que, tal y como se esperaba, mantuvo los tipos de interés invariables. No así el Banco de Inglaterra, que decidió un recorte de un cuarto de punto, hasta el 3,5%, en contra de lo que esperaban la mayor parte de los analistas. Una 'sorpresa menor', según BNP Paribas, que preveía la rebaja del precio del dinero, pero no antes de conocer los datos de inflación.

En el capítulo de resultados empresariales, Yahoo fue la gran protagonista. La Bolsa recogió con descensos las cuentas de la compañía de Internet, anunciadas el miércoles al cierre del mercado. El balance, aunque estuvo en línea con lo esperado, no contentó al mercado, que esperaba que la empresa sorprendiera al alza.

Aparentemente, las cifras de Yahoo confirmaron cierta mejora en las perspectivas de las tecnológicas: obtuvo entre abril y junio un beneficio neto de 50,8 millones de dólares, ocho centavos por acción, más del doble de la ganancia de 21,4 millones de dólares registrados en el mismo periodo de 2002. Sus ingresos aumentaron hasta alcanzar 321,4 millones de dólares frente a los 225,8 millones del segundo trimestre del año pasado. La compañía también mejoró las previsiones para los próximos meses.

Caen las firmas de Internet

Los datos de Yahoo, sin embargo, fueron utilizados por los operadores como excusa para deshacer posiciones. Los expertos sostienen que las cuentas de la compañía tenían que haber sido superiores para justificar la altísima cotización que ha alcanzado el valor, en máximo desde comienzos de 2001.

Este sentimiento se extendió por otros sectores. En la sesión de ayer también se conocieron cifras de las estadounidenses Genentech, Pepsico y Suntrust, entre otras. Todas ellas estuvieron en la parte alta de las estimaciones, pero la acogida en Bolsa fue más bien fría. De nuevo, la sensación de que los mercados pueden haber subido mucho en muy poco tiempo y que los resultados empresariales, aunque alcancen las expectativas, no justificarán las ganancias.

Como referencia, el S&P 500 ha ganado cerca de un 23% desde el mínimo de marzo. En Europa, el Ibex se ha revalorizado un 25% desde el nivel más bajo del año y el Dax, un 48,4%.

El sector tecnológico ha sido el que más rápido ha subido y por eso fue ayer el más penalizado. Entre las empresas de Internet, Wanadoo cayó un 4,41% y T-Online, el 2,35%. Terra aguantó el tipo y cerró sin cambios. Otras compañías tecnológicas, como Ericsson y ASML perdieron un 3,31% y un 4,43%.

Resistencias en la zona de máximos del año

Los expertos siguen desde hace dos días con especial atención la llegada de los principales índices bursátiles del mundo a la zona de máximos del año. Algunos, como el Nikkei, la han superado hasta encaramarse a los mejores niveles de los últimos 11 meses. En todos los casos el sentimiento es el mismo. Los índices no han podido marcar nuevas referencias al alza desde enero, superar los máximos.

En este escenario, el S&P 500 vuelve a enredarse de nuevo en los 1.000 puntos. Todo parece indicar, según los analistas técnicos, que el Dow tampoco va a revalidar las últimas subidas a pesar de que había margen. Tanto en lo que se refiere al Dow como al S&P 500, la mirada de los especialistas está puesta en el test de los máximos de junio, que están en 1.015,37 para el S&P 500 y en 9.352,07 para el Dow.

Los expertos señalan que si se pararan en esos niveles y se dieran la vuelta, sería la señal del retroceso final. Si rompen al alza tampoco parece que tengan mucho más recorrido. Los expertos apuestan aquí por un periodo lateral, de escasas fluctuaciones, durante algún tiempo.

Al final la cuestión principal, siempre según la teoría chartista, es que la situación actual tiene precedentes. Por ejemplo, como sucedió en 1987. Los avisos bajistas duraron dos meses sin que el mercado decidiera romper lanzas a la baja. En marzo de 2000 sucedió algo similar. Dicen los especialistas en la materia que las formaciones de techo alcista son siempre más laboriosas que las de suelo.