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Fainé afirma que el 75% de los créditos fallidos podrían evitarse si se estudian mejor

El director general de "La Caixa", Isidre Fainé, ha señalado hoy que de cada cuatro créditos que resultan fallidos o morosos, tres de ellos, el 75%, se podrían haber evitado si se hubiera estudiado debidamente su concesión. Estas declaraciones que piden una mayor rigurosidad a la hora de conceder los créditos, contrastan con las del presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, quien apuntó el pasado 22 de mayo que ¢es difícil¢ frenar la concesión de créditos, como pide encarecidamente el Banco de España, cuando las operaciones no entrañan riesgo de insolvencia.

Para Fainé, que ha realizado estas declaraciones durante su intervención en el 'III Encuentro financiero internacional' organizado por Caja Madrid, la mejora de la gestión de los riesgos es una "asignatura pendiente" porque, con el estrechamiento de los márgenes que sufre el sector como consecuencia de los bajos tipos de interés y la elevada competencia, "cualquier fallido nos costará luego mucho recuperar".

¢Rigor¢ en los créditos

Para mejorar la gestión, se ha mostrado partidario de descentralizar las decisiones relativas a los riesgos en los créditos y que estas facultades "estén bien asignadas". Asimismo, junto a la llamada a extremar el "rigor" en los créditos, Fainé ha señalado que las entidades financieras deben elevar también la exigencia en los "retornos" de las inversiones como fórmula para salir "poco a poco de la situación de márgenes tan estrechos".

El responsable de la "La Caixa" ha admitido que los tipos de interés tan bajos permiten a las entidades apalancarse al realizar las inversiones, pero recomendó seguir "con mucha tenacidad" sus tasas de retornos, es decir, su rentabilidad. Entre los retos que, en su opinión, deberán encarar bancos y cajas para "subsistir" en la "feroz" competencia, apuntó también la necesidad de planificar la estrategia comercial "desde el mercado" y no desde las oficinas, para poder anticiparse a las necesidades de los clientes; encontrar un nuevo modelo de hacer negocio, que "ineludiblemente" tendrá que entrar "en los servicios y comisiones", y mejorar la eficiencia.

Funciones más comerciales en la Red

Por otro lado, Fainé ha explicado que habrá que reestructurar los servicios centrales y hacer más eficientes las oficinas, con una reducción de las labores puramente administrativas. "No puede ser que el 90% de la red sean trabajadores con funciones operativas y el 10% comerciales. En todo caso debería ser al revés", agregó.

Asimismo, ha puesto el acento en la necesidad de reforzar los recursos propios en las entidades, poner al cliente en el "centro" de la actividad, poner al día los medios informáticos para evitar que los sistemas queden obsoletos, formar e incentivar a la plantilla y diferenciarse del resto de competidores por factores como la marca, calidad, precios, etc.