Coyuntura

Novena contracción en junio del ISM manufacturero

El ISM de manufacturas español cayó el mes pasado por novena vez consecutiva y también, más pronunciada que la anterior. El índice que elabora NTC Research arrojó una lectura de 48,2 puntos en junio, desde los 48,4 puntos de mayo.

Un dato por debajo de 50 indica una contracción, mientras por encima de 50 refleja una expansión. Pese a que la producción se expandió por cuarto mes consecutivo, el crecimiento se ralentizó en mayo, y las órdenes de nuevos pedidos cayeron por noveno mes. En el caso de las exportaciones, se disminuyeron por duodécima vez debido a la fortaleza del euro.

Exterior

El Índice de Gerentes de Compras del sector manufacturero de la zona euro cayó en junio más de lo esperado hasta 46,4 puntos desde los 46,8 puntos de mayo. En EEUU, aunque el índice mostró un alza respecto del nivel de mayo, no superó las expectativas de los analistas (51 puntos), según fuentes oficiales. Subió a los 49,8 puntos en junio, desde los 49,4 puntos de mayo y los 45,4 puntos de abril, y volvió -por cuarto mes consecutivo- a dar cuenta de una contracción.

El indicador de nuevas órdenes alcanzó en junio los 52,2 puntos, mientras el de los precios pagados por los suministros de las industrias manufactureras subió desde los 51,5 puntos de mayo a 56,5, en parte afectados por el alza de materias primas, electricidad y gas natural. El ISM señaló que el alto precio de este último producto energético preocupa a los empresarios, lo que pudo haber contribuido a la debilidad del índice de producción de junio.

Por otro lado, el índice trimestral Tankan que elabora el Banco de Japón para medir la confianza empresarial en el país asiático mejoró en junio cinco puntos, hasta situarse en -5. La ligera recuperación se debió al fin de la querra en Irak y la recuperación en el mercado bursátil, que contribuyeron de forma positiva a la mejora del sentimiento. No obstante, el nivel negativo de este indicador, que compara las previsiones pesimistas con las que manifiestan que el ambiente de los negocios ha mejorado, significa que el pesimismo prevalece -desde el primer trimestre de 2001- y supera al optimismo. La persistencia de la deflación (-0,4% interanual en mayo) y el retroceso en el empleo (5,4%) no suponen signos de mejora en el consumo doméstico y están pesando en el ánimo de los empresarios.