Maite Salegui

'Los portales de comercio electrónico se olvidaron de los gastos de logística'

Desde enero, una de las grandes multinacionales del transporte urgente tiene como primer ejecutivo para España y Portugal a una mujer joven que reside en San Sebastián. Maite Salegui cumple los 38 esta semana y reconoce que es la única mujer en la estructura directiva mundial de DHL, la marca que utiliza Deutsche Post, el gigante alemán del correo, para su negocio logístico.

Pregunta. Deutsche Post ha integrado en abril bajo la marca DHL a las tres empresas que tiene en España: la propia DHL, Danzas y Guipuzcoana. Los candidatos a dirigir el grupo fusionado eran dos hombres maduros y usted. ¿Conoce las claves de su designación?

Respuesta. Deutsche Post entró en España con la adquisición de Danzas y después tomó el control de DHL a base de sumar participaciones. Su plan de crear una red europea de transporte por carretera le llevó a tomar posiciones en Guipuzcoana, empresa de la que yo era directora general.

En 1999 entré a formar parte del comité de dirección de Deutsche Post Euroexpres, y en tres años de colaboración yo he conocido a la cúpula de la multinacional y ellos me han conocido a mi. En el momento de la fusión había que elegir a uno de los responsables de las tres empresas españolas... Tal vez les haya gustado mi estilo de dirección, las nuevas formas... no encuentro otra explicación, porque la trayectoria de los responsables de Danzas y de DHL es brillante.

P. Su nombramiento ha forzado el cambio de sede del grupo a San Sebastián.

R. Los alemanes son menos centralistas que los españoles. Tienden a darle mucha importancia a cada uno de los länder. Guipuzcoana tenía su central en San Sebastián y ellos no han tenido ningún problema en cambiar la sede.

P. ¿Puede describir qué supone la integración?

R. Lo que está integrando Deutsche Post en este momento son sus negocios de express y de logística en España y Portugal. De la suma de las antiguas organizaciones nacen las marcas DHL Express, para paquetería urgente; DHL Freight, para transportes especiales; DHL Danzas Air & Ocean, para grandes expediciones, y DHL Solutions, que aborda actividades de distribución, almacenaje y logística de contratación.

P. ¿De qué volumen de negocio hablamos?

R. Las empresas separadas facturaron el año pasado 750 millones con una plantilla de 7.000 personas. Para este ejercicio la previsión de la cifra de negocios es de 900 millones y en los presupuestos de 2004 estimamos un crecimiento del 7%.

P. El final del proceso de integración se marca en 2005, ¿cómo quedará el grupo?

R. Los negocios de paquetería y transportes especiales se van a integrar completamente, pero mantendremos las estructuras en la actividad de soluciones y grandes expediciones, que conservarán su propio director general. La marcas se unificarán bajo el paraguas de DHL y los departamentos de administración, recursos humanos y, sobre todo, la estructura del soporte informático serán comunes.

P. Las grandes multinacionales de la logística venden redes globales, pero el 80% de los clientes en España son pequeñas empresas cuyas necesidades son tal vez de vuelos más cortos. ¿No van a salir perjudicadas con la fusión?

R. Los servicios globales son reclamados por un número reducido de usuarios, eso sí, muy importantes. Pero somos conscientes de que el éxito obtenido hasta la fecha en España y Portugal se ha basado en los clientes domésticos y en las pequeñas y medianas empresas. Con la integración se va a mantener la misma calidad de detalle que hasta ahora teníamos en Danzas, DHL y Guipuzcoana. No vamos a quitar el foco de donde lo teníamos. Pero eso no es contradictorio, por ejemplo, con la potenciación e integración de los recursos informáticos.

P. ¿Es razonable la unificación de las organizaciones de España y Portugal?

R. En Danzas y en Guipuzcoana las estructuras estaban ya unificadas a nivel de la Península; no así DHL, que mantenía organizaciones diferentes. Los equipos directivos tras la integración son mixtos y somos conscientes de que los clientes en cada territorio quieren ser tratados de una forma diferenciada. Este aspecto hay que cuidarlo especialmente.

P. ¿Qué ofrece la nueva DHL al mundo del comercio electrónico?

R. Tenemos acuerdos con múltiples portales para ofrecer en su propia página web el servicio logístico, así como los instrumentos adecuados para que el cliente pueda controlar el proceso de envío.

P. Pero la evolución del comercio electrónico es lenta.

R. El primer planteamiento de los portales no fue correcto, entre otras cosas porque no se tuvieron en cuenta los costes de la logística. Se ofrecían productos de poco valor y a un precio inferior al del comercio directo. Aquello no podía ser viable, porque el transporte costaba más que el propio producto.

Las nuevas iniciativas que funcionan en la Red venden y distribuyen productos con valor mayor. La venta electrónica de discos no es viable, pero sí la de maletas.

'En Alemania nadie sabe de quién soy hija'

Maite Salegui ha vivido inmersa en el universo del transporte de mercancías desde que nació. No en vano su familia era la propietaria de la empresa Guipuzcoana. De su infancia no recuerda una especial inclinación hacia el negocio familiar, pero nada más terminar la carrera ingresó en Guipuzcoana, 'lo que me ha permitido tener ahora una experiencia de 15 años en el sector'. Sabe que la imagen de los transportistas es varonil, pero reivindica las ventajas de la sensibilidad de femenina 'en la dirección de equipos humanos, que es en realidad la base de mi actual ocupación'.

Asegura que su experiencia en la dirección de una empresa familiar y local le permite valorar la 'habilidad de estas organizaciones para atender el día a día y el corto plazo'.

Su vivencia en una multinacional le ayuda a percibir 'la necesidad de tener una visión global y de largo plazo'. Cuando se le insinúa que ha podido tener alguna ventaja por haber sido la propietaria de una de las tres empresas que protagonizan la integración en España de la nueva DHL responde que 'en Alemania nadie sabe y a nadie le interesa de quién soy hija'.