Madrid

Simancas confía en ganar otras elecciones declarando la guerra a los especuladores

El candidato socialista a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Rafael Simancas, consideró ayer inevitable la convocatoria de nuevas elecciones, cita con las urnas que confía en ganar a través de una guerra sin cuartel contra los especuladores urbanísticos.

Simancas fijó dos requisitos irrenunciables para esta convocatoria electoral: que se respeten los plazos que marca la ley, condición que sitúa los comicios a finales de octubre o principios de noviembre, y que para entonces se haya destapado la trama que intuye que hay detrás de la deserción de los diputados Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez. El candidato apuntó directamente la responsabilidad del Partido Popular, después de relatar de forma pormenorizada los hechos que acontecieron antes y después de la traición de los dos tránsfugas, y acusó a la candidata del PP, Esperanza Aguirre, de dar cobijo a estos últimos. 'Vamos a trabajar para que los cheques no derroten a las urnas', advirtió.

El único dato novedoso que reveló ayer Simancas sobre la trama es el de la supuesta amistad entre el asesor jurídico de Tamayo, José Esteban Verdes, con el presidente del PP de Madrid, Pío García Escudero, y con su secretario general, Ricardo Romero de Tejada.

En su discurso de investidura, Simancas se comprometió a realizar desde un futuro Gobierno regional una auditoría general sobre las grandes operaciones urbanísticas en marcha que abarcaría desde su planificación hasta su diseño y ejecución, algo que no entraba dentro de sus planes en la pasada campaña electoral.

También anticipó su intención de modificar la Ley del Suelo para introducir penalizaciones en la retención especulativa de terrenos y facilitar a la Administración los derechos de tanteo y retracto o, en su caso, la expropiación. En sus planes figura también la creación de una unidad de inspección urbanística para prevenir casos de fraude.

Hoy se producirá la votación de investidura, en la que Simancas, según aseguró ayer, no aceptará el voto de los dos tránsfugas.