Vivienda

Rato descarta la burbuja inmobiliaria pero admite que 'hay un problema'

El principal responsable económico del Gobierno se alineó ayer con el análisis hecho por el gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, la semana pasada, sobre el mercado inmobiliario, cuyos precios han crecido un 17,4% en tasa interanual en el primer trimestre del año.

Al igual que Caruana, el ministro Rodrigo Rato también descartó enfatizadamente la existencia de una burbuja especulativa en el precio de la vivienda, alegando que la subida que vienen experimentando los precios es similar a la registrada en otros ciclos económicos alcistas.

Dicho esto, admitió que 'hay un problema' con el precio de los bienes inmobiliarios, algo que se agrava por 'la falta de dinamismo' del mercado inmobiliario del alquiler.

'No estamos ante una burbuja, pero estamos en una demanda muy poderosa que se mantiene, aunque se está moderando en el tiempo', dijo en su comparecencia ante la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados.

Pese a ello, apuntó que existen diversos factores que explican el aumento del precio de los inmuebles, como variables demográficas ligadas principalmente a la inmigración -recordó que hay entidades bancarias en las que un tercio de los créditos hipotecarios se conceden a extranjeros-, así como el incremento del empleo, la corrección de los tipos de interés, la 'competitividad' del mercado de hipotecas en España y la inversión en viviendas como alternativa a la caída de las Bolsas.

El ministro precisó que el endeudamiento de las familias está en niveles 'similares' a la media de la UE, que el crédito hipotecario se está moderando.

Mensaje de tranquilidad

Para combatir este repunte de los precios, Rato se mostró partidario de alcanzar un pacto político para elevar la oferta de suelo y señaló que el Gobierno ha introducido medidas para potenciar la vivienda en alquiler, cómo incentivos fiscales y modificaciones legales para mejorar la seguridad jurídica en dicho mercado. Rato insistió en que 'hay que tranquilizar a la opinión pública' sobre la evolución del mercado inmobiliario y confió en la moderación de la fuerte demanda actual.

Desde el Ministerio de Economía se desacredita también el reciente informe del semanario británico The Economist, que auguraba que la burbuja se pinchará, devaluando un 30% el precio de la vivienda en cuatro años. Los responsables de éste ministerio creen que este análisis no es válido porque no tiene en cuenta la gran desproporción que hay en España entre el mercado de viviendas de alquiler y de compra.

Promotores y constructores piden más VPO

La Asociación de Promotores y Constructores (APCE) propondrá al Gobierno que eleve el objetivo de construcción de nuevas viviendas de protección oficial (VPO) incluido en el Plan Vivienda, por considerar que contribuirá a atajar el encarecimiento de las viviendas libres.

La patronal de constructores, tras descartar la existencia de una burbuja inmobiliaria, destacó la necesidad de que el Gobierno articule instrumentos para contener la subida del precio de la vivienda (un 17,4% en el primer trimestre). Para ello, y según los promotores, el Ejecutivo debe restablecer la confianza de los ahorradores en inversiones alternativas a la del ladrillo e insistir en las medidas de fomento del mercado del alquiler.

Los constructores insisten en solicitar al Ejecutivo que garantice la plena liberalización del suelo para 'flexibilizar' la oferta reduciendo costes. 'Sólo será posible contener el precio del suelo cuando se liberalice de verdad y se elimine la renta de oligopolio de la que actualmente disfrutan sus propietarios y los poderes públicos, concediendo excepciones en forma de reclasificaciones y recalificaciones', denunció la APCE.

La economía española tiene un futuro 'razonable'

El año 2003 será 'una buena base y un gran punto de partida', según Rodrigo Rato, para que se inicie la recuperación económica el próximo año, una vez que la recuperación del comercio mundial se traslade al crecimiento potencial de la economía española.

Estas perspectivas, unidas a la creación de empleo, muestran, en opinión del ministro de Economía, un panorama 'razonable' para la economía española en futuros ejercicios.

Esto no evitará, tal y como insinuó Rato, que el Gobierno revise a la baja en el mes de julio su previsión de crecimiento, actualmente fijada en un 3%. En el primer trimestre la economía española creció un 2% y diversos organismos internacionales han fijado el avance del PIB español en un 2,1% en 2003.