Consejo de administración

Gas Natural certifica hoy el acuerdo de gestión entre La Caixa y Repsol

La junta de hoy de Gas Natural se ha convertido en un punto de inflexión para descubrir el modelo de gestión que han preparado sus dos principales accionistas, La Caixa y Repsol, y el plan de crecimiento futuro después del fracaso de la opa sobre Iberdrola.

El acuerdo del pasado viernes confirma la voluntad de acercamiento entre los dos socios, pero aún no desvela el nuevo engranaje de la gestión diaria. El pacto entre La Caixa y Repsol fijó el número de consejeros en 17, rompiendo la tradicional paridad entre La Caixa y Repsol. Por si fuera poco, es el representante de Caixa Catalunya el que desempata, lo que a priori parece asegurar una ventaja para la entidad que preside Ricardo Fornesa.

Desde el viernes también se conoce el nuevo consejero delegado, Enrique Locutura, que, al igual que el consejo, debe ser refrendado por la junta. Locutura es un hombre ligado a Repsol desde hace mucho tiempo, y su nombramiento supone la sustitución de José Luis López de Silanes, del que aún sigue siendo un misterio su encaje en la dirección de la empresa, aunque La Caixa aseguró en un comunicado que se mantendría en puestos ejecutivos.

NATURGY 28,35 1,98%
REPSOL 12,65 0,96%

Otra de las incógnitas que desvelará hoy el presidente de Gas Natural, Antoni Brufau, es el plan de crecimiento del grupo una vez superado el fiasco de la opa sobre Iberdrola. Brufau explicó después de renunciar a la oferta que el grupo gasístico mantendrá sus planes de crecimiento anteriores, es decir, la voluntad de alcanzar en 2007 una cuota del 10% en generación y comercialización de electricidad, con la instalación de un parque de 4.800 megavatios en plantas de ciclo combinado, mantener una cuota en el mercado del gas del 70% (el máximo permitido legalmente) y pasar de los cuatro millones de clientes en España a los seis millones, con una inversión de 2.000 millones de euros. La integración de Iberdrola hubiera permitido realizar este plan de una sola vez.

El crecimiento internacional de Gas Natural es otra incógnita. La compañía prevé mantener sus posiciones en América Latina (incorporará 1,8 millones de clientes en los próximos cinco años, con una inversión de 1.000 millones), mientras ha mostrado interés por aprovechar su posición de primer operador de gas natural licuado (GNL) en América Central para aumentar su cuota de mercado en Europa. El grupo cuenta con una flota de distribución de GNL de 750.000 metros cúbicos, que espera ampliar a 1.000.000 metros cúbicos en 2007.

Europa

También pretende entrar en el capital de compañías de otros países del arco mediterráneo (Depa en Grecia y Edison en Italia) pero, por el momento, todo esto se resume en la instalación de una filial comercial propia en Italia (Gas Natural Vendita). Las inversiones globales hasta 2007 superarán los 6.000 millones, financiándose en su totalidad con los recursos de la empresa, teniendo en cuenta, además, el bajo nivel de endeudamiento que tiene, después de la venta del 65% de Enagás el año pasado.

La deuda en el primer trimestre del año en curso alcanzó los 1.450 millones, lo que representa el 25% del pasivo total. Este presupuesto permitirá que el resultado neto siga creciendo a una tasa media anual del 10%. La empresa también prevé aumentar la retribución al accionista, siempre que no encuentre un proyecto de crecimiento de la magnitud que hubiera supuesto Iberdrola. La compañía destina el 22% del beneficio a pagar dividendos, lo que supondrá este año el desembolso de 179,1 millones, un total de 0,4 euros por acción.