Internet móvil

Guerra entre Telefónica y Vodafone

Los operadores de telefonía móvil empiezan a estar obsesionados con los nuevos servicios de datos. 'Realmente nos sentimos presionados por conseguir más ingresos por cliente arpu', reconoce un directivo de Telefónica Móviles. La operadora española prefiere no dar previsión sobre sus clientes i-mode 'porque lo importante no es el número, sino el crecimiento del consumo de los clientes que lo tienen', afirma Luis Ezcurra.

Aunque Telefónica no lo confiesa, hay una cifra que les está sirviendo de referencia, y es el incremento de arpu que ha provocado i-mode a su homóloga francesa Bouygues Telecom (entre 8 y 11 euros mensuales por cliente), así como el que está declarando Vodafone con su servicio Vodafone Live, de siete euros extras por abonado.

El lanzamiento del i-mode de Telefónica supone el desembarco de la tecnología de NTTDocomo en España y la clara intención de la compañía nipona de conquistar el mercado europeo. La guerra entre el gigante japonés y la multinacional británica Vodafone está declarada.

'I-mode lo hace bien en servicios y mal en marketing, y Vodafone Live da un buen mensaje sobre servicios flojos', según Forrester

Los dos nuevos servicios móviles de Internet debutaron en Europa en 2002: i-mode y Vodafone Live. Ambos se basan en la red GPRS y un conjunto de servicios y contenidos disponibles a través de teléfonos optimizados para su uso. I-mode asegura tener 500.000 abonados en Europa y Vodafone Live 1,5 millones (algo menos del 10% españoles). Mientras Telefónica arranca su servicio i-mode con tres terminales, su competidor tiene cinco (un Sharp, dos Nokia, un Sony-Ericsson y un Panasonic).

Takeshi Natsuno, creador de i-mode, reconoce que su tecnología necesita más velocidad en Europa, pero defiende la oferta de Docomo asegurando que 'ellos ofrecen servicios de Internet, mientras que Vodafone Live sólo da servicios de mensajería'.

Cristina Álvarez, directora de ingeniería de producto de Vodafone, responde con contundencia: 'No es cierto. Sólo en España tenemos 125 proveedores con más de 200 servicios, entre ellos 75 juegos Java'. Según Álvarez, la llegada del i-mode español es una respuesta clara a Vodafone Live', algo que niegan desde Telefónica Móviles.

Los analistas tampoco se ponen de acuerdo. Mientras First Boston afirma 'que los servicios de i-mode en Europa están por detrás de Vodafone Live tanto en términos de funcionalidad como de marketing' y ponen el ejemplo de KPN, que no ha incorporado hasta ahora a su plataforma i-mode capacidades Java y de envío de mensajes con fotos, la consultora Forrester apunta: 'I-mode lo hace bien en servicios y mal en marketing, y Vodafone da un buen mensaje sobre servicios flojos'.

Forrester cree que ambos deben resolver agujeros en sus ofertas y ofrecer servicios que aúnen las comunicaciones con los contenidos. 'Por ejemplo, mapas del tiempo con capacidad para compartirlos con otros amigos con una invitación para irse de excursión'.

Uno de los comentarios más críticos contra Vodafone Live proviene de algunos proveedores de contenidos como Bandai, que acusa a la multinacional de quedarse con un 40% de lo que paga el usuario. 'NTTDocomo sólo cobra el 9% de comisión, y JPhone, la filial de Vodafone en Japón, un 12%. No entiendo por qué en Europa adopta esa política de precios. No ofreceremos nuestro contenido a Vodafone con esos márgenes e iremos en paralelo en todos los países europeos donde haya operadoras con i-mode', dice un portavoz de Bandai, que negocia un acuerdo con Telefónica, que cobra un 20% de comisión.

Junto a la guerra desatada entre operadoras se libra otra no menos importante, la de los fabricantes de móviles. Las firmas japonesas como Nec reconocen que no consiguieron triunfar con la tecnología GSM en Europa, pero sí ven una excelente oportunidad para competir con gigantes como Nokia en los nuevos terminales i-mode multimedia y los de tercera generación. No en vano tienen una experiencia de cuatro años en Japón. 'Estamos poniendo todo nuestro esfuerzo', afirman, y con el apoyo de Telefónica esperamos lograrlo'.

Protagonistas de la batalla

Luis Ezcurra. Telefónica Móviles

'No nos gusta que haya una fragmentación en la industria', señala Luis Ezcurra, director general de desarrollo de servicios de Telefónica Móviles España. 'Deseamos que todo el mundo se apunte a i-mode', dice refiriéndose a la postura adoptada por Nokia, que critica que Telefónica haya escogido una tecnología propietaria para entrar en los servicios móviles de Internet. 'I-mode no es sustitutivo de nada. Y no estamos dejando de hacer cosas en GPRS, color, wap y Java'.

Takeshi Natsuno. NTTDocomo

'I-mode es un servicio de Internet. Vodafone Live es un servicio de mensajería'. Con este tono, un tanto despectivo, Takeshi Natsuno, considerado el padre de i-mode, aclara las diferencias entre la oferta de NTTDocomo y el gigante de las telecomunicaciones británico. Más ahora que la firma japonesa se propone conquistar Europa. El directivo nipón asegura que Vodafone es muy fuerte en marketing, pero muy pobre en contenidos. 'Estamos en una guerra. Acaba de empezar'.

Cristina Álvarez. Vodafone España

En la última campaña navideña, las ventas de Vodafone Live habían quintuplicado las de i-mode en aquellos mercados donde competían ambas plataformas. Los datos de Forrester sirven a Cristina Álvarez, directora de ingeniería de producto de Vodafone, para defender que su servicio 'lleva varios meses de adelanto a i-mode. Podemos hacer una navegación más inteligente. Con Vodafone Live es muy sencillo, cuando vas a un sitio web, volver al menú principal o ir hacia atrás'.

Anssi Vanjoki. Nokia Mobile

'Ni fabricamos terminales i-mode ni lo haremos en el futuro. æpermil;sa es una tecnología propietaria y sólo apostamos por la oferta estándar', así de rotundo es Anssi Vanjoki, vicepresidente de Nokia Mobile Phones, cuando se le pregunta por Telefónica e i-mode. El fabricante mantiene estrechas alianzas con compañías como Oracle e IBM para mejorar su oferta a las empresas y confía en los juegos y contenidos musicales como dinamizadores del segmento doméstico.