Asientos

Sube un 22% el precio de una plaza en la Bolsa de Nueva York

Ni la crisis bursátil ni los escándalos que en los últimos meses han salpicado a la Bolsa de Nueva York han restado atractivo al primer mercado del mundo. El pasado lunes un intermediario pagó 1.825 millones de dólares (1.546 millones de euros) por una plaza en la Bolsa, un precio superior en un 22% a los 1.500 millones de dólares abonados en la anterior transacción, realizada en marzo.

Estas plazas, o asientos como se denomina en Wall Street, convierten al comprador en miembro de la Bolsa de Nueva York, por lo que obtiene el derecho a operar con acciones en el parqué. En la actualidad hay 1.366 plazas. El precio que se paga por cada una de ellas depende de las condiciones del mercado, esto es, si hay perspectivas de que el negocio bursátil vaya bien, los intermediarios estarán dispuestos a desembolsar más dinero por el asiento. La Bolsa de Nueva York no publica los nombres del comprador o el vendedor del asiento.

El 23 de agosto de 1999 se pagó el precio más alto de la historia por una plaza en la Bolsa: 2.650 millones de dólares. Por aquel entonces el índice Dow Jones cotizaba en los 11.000 puntos. Desde entonces el índice ha caído el 16% y el precio de los asientos, el 31%. Desde marzo el Dow ha ganado el 23,7% y las plazas son un 22% más caras.

Escándalo Grasso

La Bolsa de Nueva York ha anunciado cambios en su política de gobierno empresarial, después del escándalo provocado por los 10 millones de dólares que se embolsó en 2002 su presidente, Richard Grasso.

En un momento en que los mercados tratan de recuperar la confianza de los inversores, los medios de comunicación se echaron encima de Grasso por embolsarse un sueldo desproporcionado y, por tanto, no predicar con el ejemplo. La Bolsa también ha sido salpicada por las sospechas de manipulación de precios por parte de los especialistas de mercado.