La crisis del fútbol

Varios clubes de fútbol piden a Hacienda un aplazamiento de pago

Varios clubes de fútbol de Primera y Segunda división se han visto obligados a pedir a la Agencia Tributaria un aplazamiento de los pagos de su deuda. Según Santiago Menéndez, director de la Oficina Nacional de Recaudación, estos equipos han aportado a Hacienda como garantía del pago los derechos de retransmisión televisiva de sus partidos de fútbol.

Menéndez, quien eludió dar datos concretos sobre la situación de los clubes, aclaró que si éstos no ingresan los pagos en el plazo establecido o con las garantías debidas y no se pueden conceder aplazamientos, la Agencia Tributaria 'hará todas las actuaciones de embargo pertinentes y con carácter general para todos los contribuyentes de forma homogénea y objetiva para intentar resarcir la deuda'.

Ejecución

Hacienda ha ejecutado de alguna forma esta amenaza y ha enviado cartas a Audiovisual Sport, propietaria de los derechos del fútbol, advirtiendo de la retención cautelar de los ingresos que tendrían que ir a parar a los clubes hasta que éstos paguen la deuda tributaria.

Hacienda pretende cobrar de esta forma 43,5 millones de euros a siete clubes de Segunda División y a uno de Primera, el Atlético de Madrid.

Ayer, algunos equipos aseguraron haber llegado ya a acuerdos con Hacienda para aplazar el pago. Es el caso del Las Palmas que, con una deuda de 10 millones de euros, es el segundo mayor deudor después del Atlético de Madrid.

El presidente del club canario, Ricardo Ríos Martín, llegó ayer mismo a un acuerdo por el que el Las Palmas empezará a pagar a Hacienda el próximo mes de octubre durante los próximos cinco años a razón de 300.000 euros al mes. 'Hasta dentro de cuatro meses podemos respirar tranquilos, nos han dado viabilidad', aseguró el gerente del club.

El Tenerife, otro de los equipos embargados con una deuda de dos millones de euros, confirmó ayer que ha llegado a un acuerdo similar con la Agencia Tributaria. 'Ya está todo perfectamente arreglado y negociado', aseguró un directivo del club.

Por su parte, el Compostela (con una deuda tributaria de 3,2 millones) no quiso precisar las negociaciones que mantiene con Hacienda, aunque aseguró estar a punto de cerrar un acuerdo.

Fuentes del Salamanca, equipo que debe 2,1 millones de euros a Hacienda, afirmaron ayer que la intención del club es negociar conjuntamente con la Liga de Fútbol Profesional en vez de suscribir acuerdos individuales como el Las Palmas o el Tenerife.

El Celta precisó ayer que no debe nada a Hacienda, aunque sí reconoció que ha pedido un aplazamiento de su deuda.

Las misivas que Hacienda comenzó a remitir a finales de mayo advierten que 'ante la situación de riesgo de impago existente y la dificultad para recuperar el crédito tributario (...), el jefe de la Oficina Nacional de Recaudación ha resuelto ordenar la retención cautelar de los derechos de crédito que ostenta el citado deudor frente a Audiovisual Sport'.

Hacienda ha enviado las cartas en referencia al Atlético de Madrid, Las Palmas, Compostela, Oviedo, Sporting de Gijón, Tenerife, Salamanca y Albacete, y ha advertido que en breve hará lo mismo con el Valladolid, el Celta, el Málaga, el Mallorca, el Sevilla y el Rayo Vallecano.

No obstante, el director de la Oficina de Recaudación recordó ayer que los clubes de fútbol, como cualquier contribuyente, pueden solicitar aplazamientos tanto en plazo voluntario como en ejecutivo, aportando las garantías debidas. Eso es lo que empezaron a hacer ayer los distintos equipos embargados.

La decisión de Hacienda ocasionó ayer un enorme revuelo en el mundo del fútbol, ya que la medida de embargo preventivo afecta a uno de los canales de financiación más importantes de los equipos de fútbol en España, los derechos televisivos, que en algunos casos llegan a representar más del 60% de los ingresos del equipo.

La Liga de Fútbol Profesional, entidad que agrupa los intereses de los clubes de Primera y Segunda División, negocia actualmente con Audiovisual Sport la cesión de derechos para las tres próximas temporadas.