La crisis del fútbol

Hacienda embarga los ingresos televisivos de ocho equipos de fútbol

Debido a la abultada deuda que los clubes de fútbol mantienen con la Agencia Tributaria, Hacienda ha comenzado a remitir cartas a las entidades que habitualmente adeudan dinero a aquéllos. En las misivas se comunica a estas sociedades la retención cautelar de los ingresos que deben ir destinados a los clubes hasta cubrir la deuda.

Según los documentos, Hacienda pretende cobrar de esta forma 43,5 millones de euros a siete clubes de Segunda División y a uno de Primera, el Atlético de Madrid.

En paralelo, el Departamento de Recaudación de la Agencia Tributaria ha avisado a las sociedades que negocian con los clubes que en breve plazo cuantificará la deuda que mantienen con el fisco equipos de Primera División como el Valladolid, Celta, Málaga, Mallorca, Sevilla y Rayo Vallecano. Y obrará de igual manera que con los clubes embargados.

En concreto, las cartas remitidas por Hacienda decretan el embargo preventivo de 18,7 millones de euros al Atlético de Madrid, de 10 millones al Las Palmas, 3,2 al Compostela, 3,6 al Oviedo, 2,7 al Sporting de Gijón, 2,1 al Salamanca, 2 al Tenerife y 970.000 euros al Albacete, equipo este último ascendido a Primera División.

En las cartas, remitidas con fecha 27 de mayo, la Agencia Tributaria pide a las empresas que gestionan los derechos de imagen y los contratos de mercadotecnia de estos clubes deudores que en un plazo de 10 días comuniquen al fisco las cantidades pendientes de cobro por los equipos de fútbol citados.

Las cartas de Hacienda dicen lo siguiente: 'Ante la situación de riesgo de impago existente y la dificultad para recuperar el crédito tributario (...), el jefe de la Oficina Nacional de Recaudación ha resuelto ordenar la retención cautelar de los derechos de crédito que ostenta el citado deudor frente a la sociedad de que se trate en cada caso'.

Según fuentes consultadas por este diario, el embargo tiene por ahora carácter preventivo. Es decir, Hacienda no pide el ingreso inmediato de esas cantidades en sus arcas, sino que exige su inmovilización hasta que el deudor (los clubes de fútbol) atiendan sus obligaciones con el fisco.

La decisión tomada por Hacienda afecta de lleno a una de las fuentes de financiación más sensible e importante de los clubes, los derechos audiovisuales y de retransmisión televisiva de los partidos, que llega a suponer en algunos casos el 60% de sus ingresos.

El requerimiento de Hacienda no concreta qué ingresos y qué contratos son objeto del embargo; por tanto, cabe la posibilidad de que el cobro de la deuda tributaria se ejecute contra los ingresos que los clubes hipotéticamente recibirán una vez que se cierre un acuerdo de derechos audiovisuales para la temporada 2003-2004, que se encuentra en plena negociación con Audiovisual Sport, la empresa propietaria de estos derechos.

La deuda de algunos clubes con la Agencia Tributaria excede con mucho la cantidad exigida con las misivas. Es el caso, por ejemplo, del Atlético de Madrid. El perito judicial encargado por la Audiencia Nacional de valorar el club establece que la deuda global del Atlético con Hacienda es de 69,7 millones de euros más 9,6 millones de sanción.

Sin embargo, fuentes del club rojiblanco reconocen deber al fisco sólo 18,7 millones. Además, aseguran que Hacienda tiene todavía algunas cantidades pendientes de devolución con el club, hasta el punto de que es la propia Agencia Tributaria la que debe al Atlético de Madrid 1,9 millones de euros.

Guerra por el método de reparto

Pero, como todo es susceptible de empeorar, los equipos de fútbol se han enfrascado en una guerra interna. El principal argumento de estas hostilidades es la imposibilidad de llegar a un acuerdo en el reparto del dinero que teóricamente liquidará Audiovisual Sport cuando, si es que finalmente se logra, se llegue al necesario consenso para formalizar un nuevo contrato para las próximas tres temporadas.

Diferencias enormes de valoración

El contrato actual que mantienen los equipos de Primera y Segunda División en España, a excepción del Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid, finaliza esta temporada. Audiovisual Sport ya ha dicho que no está dispuesto a valorar el nuevo contrato en los 360 millones de euros que dicen los equipos que vale y limita su oferta en torno a los 240 millones de euros.

Esta diferencia hasta ahora insalvable coloca a muchos equipos de fútbol en una situación financiera totalmente insostenible.

Los pequeños amenazan con no competir

La situación se ha vuelto a complicar recientemente. Las diferencias entre los equipos son tan grandes que incluso los clubes teóricamente más débiles, que se sienten maltratados por el sistema de reparto, han anunciado ya, como medida de presión, su decisión de no iniciar la próxima temporada de fútbol, cuyo arranque está previsto para el próximo agosto.

Los equipos pequeños defienden tener una cierta igualdad de oportunidades. Como respuesta, los clubes grandes han llegado incluso a manejar la posibilidad de organizar una competición paralela.

Para ponerla en marcha necesitarían el apoyo de equipos de Segunda División descontentos con la forma en que la Liga de Fútbol Profesional gestiona la crisis. Además, deberían contar con el respaldo de la Federación Española de Fútbol para que avale esta nueva competición como la que de verdad da derecho a acceder a la Liga de Campeones.

Las espadas siguen en todo lo alto y nadie es capaz de aventurar un desenlace razonable.

Europa dio la señal de alarma en 2002

Las alarmas sonaron dramáticamente el pasado año en Europa. Grandes grupos multimedia como Kirch en Alemania e ITV Digital en Reino Unido entraban en quiebra y se desplomaban, incapaces de hacer frente a las cifras de los contratos comprometidos con los equipos de fútbol. La burbuja comenzaba a deshincharse.

En España se constató de inmediato la necesidad de revisar a la baja los contratos que hasta entonces se pagaban a la Liga de Fútbol Profesional (LFP). Para Audiovisual Sport, entidad que actualmente gestiona estos derechos, el fútbol no vale lo mismo que hace años porque sencillamente ya no genera los mismos ingresos, si es que alguna vez ingresó lo que estaba previsto obtener con su explotación comercial.

El problema conduce a la mayor parte de los equipos de fútbol en España a un callejón financiero que compromete seriamente su estabilidad. La deuda global del fútbol en España se estima en 1.625 millones de euros y nadie sabe cómo se va a pagar y si efectivamente se pagará algún día.

A la búsqueda de nuevas vías de financiación

Ante la evidente imposibilidad de lograr un cambio significativo en la valoración final del fútbol en España, los clubes han girado su vista al Gobierno.

Todas las partes implicadas aseguran que la Administración tendrá que afrontar, antes o después, un nuevo plan de saneamiento que permita a los equipos de fútbol en España ampliar sus líneas de ingresos y pagar menos a Hacienda de lo que hoy están obligados a hacer. En este plan se han barajado soluciones como elevar el porcentaje que Hacienda destina al fútbol de las quinielas o incluso la derogación de la reglamentación que obliga a emitir fútbol en abierto en televisión.

Es evidente que, si todos los partidos se emitieran de forma codificada, los clubes de fútbol tendrían un activo más valioso para gestionar. Pero de momento el Gobierno no ha atendido públicamente las peticiones de los clubes que siguen esperando una solución, acuciados por las deudas y por la necesidad de planificar la próxima temporada.

La fusión digital evita la pugna de ofertas

Los clubes de fútbol no pueden acudir a a la competencia que hasta ahora se hacían las dos plataformas de televisión digital por satélite por los derechos del fútbol. Ya no pueden amenazar con darle el contrato de emisión a sólo una de ellas. Este hecho provocó hace años una inflación en la valoración del fútbol en España, a juicio de los expertos. La fusión digital es un hecho y Audiovisual Sport no compite con nadie.