Perdidas

El negocio de Thomas Cook cae un 8,3% en su primer semestre

El grupo turístico Thomas Cook, que trae millones de turistas a España, tuvo un primer semestre de su ejercicio fiscal muy difícil. Su facturación descendió un 8,3%, hasta los 2.351 millones de euros, entre noviembre de 2002 y abril de este año. Contó con 28 clientes menos que un año antes y el beneficio antes de intereses, impuestos y amortizaciones (Ebitda) fue negativo (349 millones de euros de pérdidas). Su endeudamiento, por el contrario, fue un 26% superior, hasta alcanzar 1.259 millones de euros.

El turoperador explica que 'fue la guerra de Irak, la neumonía atípica y la crisis económica en Alemania las causas de este descenso de la actividad'. Sin embargo, la compañía ha visto cómo las reservas de viajes han comenzado a desbloquearse desde el pasado mes de mayo. 'Existe un notorio cambio de tendencia y el nivel de las mismas han aumentado un 8,1% respecto al mismo periodo', señalan los responsables.

Para recuperar la actividad 'ha sido necesario un severo esfuerzo en los precios de los viajes'. De 638 euros de media por viaje del año pasado, se ha reducido hasta los 618 euros. En cuanto a inversiones, la compañía desembolsó 145 millones de euros en diferentes servicios durante los primeros seis meses, mientras que en el año anterior había destinado 94 millones. Este aumento se debe principalmente a la adquisición de dos aviones Airbus, cuya compra ya se decidió años atrás. Por lo demás, las inversiones se centraron en instalaciones hoteleras, agencias de viajes y sistemas informáticos y de control. El flujo de caja operativo también estuvo en números rojos en los seis primeros meses (132 millones de euros en negativo).

En el segundo trimestre de su año fiscal que finaliza en noviembre el número de clientes se redujo un 4,9%, ya que sufrió un descenso en las contrataciones de los destinos cercanos al escenario de la guerra en Irak. También la duración media de los viajes disminuyó por debajo de nueve días de estancia. Por todo ello, durante febrero, marzo y abril, el volumen de negocio cayó un 19%.

Thomas Cook inició el pasado mes de enero un plan de ajuste, denominado Triple C a fin de reducir los gastos. El pasado abril anunciaba un recorte de la plantilla de hasta 700 empleos en todo el mundo. Con ello pretendía un ahorro de costes de 250 millones de euros. En noviembre pasado, el grupo ya anunció que despediría a otros 500 trabajadores. El grupo entró en pérdidas por primera vez al cierre de su ejercicio (en noviembre) con 119 millones.