Tecnología

El sector tecnológico mantiene el tipo a pesar de los últimos resultados empresariales

Los resultados empresariales o previsiones de compañías tecnológicas están siendo los primeros en aparecer en las pantallas de los operadores de Bolsa. Motorola, Nokia, Dell y Texas Instruments han marcado, por este orden, la semana bursátil. Los observadores del mercado, pese a todo, no saben todavía a qué carta quedarse. Motorola abrió la semana con un susto, y fue castigada por el mercado al no cumplir con las expectativas de los inversores.

Nokia, que se enfrentó a un mercado temeroso tras conocer los problemas de Motorola, salvó los muebles. A pesar de que rebajó las expectativas de ingresos, mantuvo las de beneficios y el mercado reaccionó con neutralidad. Peor le marcharon las cosas a Texas Instruments, que ayer sufría una pérdida del 10% a media sesión tras comentar que no alcanzará las previsiones. La noticia afectó al sector de semiconductores, y los analistas de Morgan Stanley terminaron rebajando la calificación sobre toda la industria.

Igual que las demás compañías tecnológicas, Texas Instruments denunció que la epidemia de neumonía asiática había castigado las cuentas. El síndrome se ha convertido en la excusa de moda para explicar la flojera del sector tecnológico. Meses atrás fueron la incertidumbre prebélica, el miedo al terrorismo o los atentados del 11 de septiembre.

No obstante, otra empresa de referencia en la tecnología, Dell, reiteró ayer sus objetivos de crecimiento de beneficios. Y señaló que la neumonía no le afecta porque sólo vende en Asia el 3% de los ordenadores. El comunicado, en todo caso, pasó de puntillas por el mercado, más pendiente de Texas. Los analistas de Deutsche Bank, por otra parte, redujeron su estimación sobre el conjunto del sector tecnológico.

De momento, la semana deja un regusto más amargo que dulce para lo que en tiempos fue la nueva economía. Aun así, el Nasdaq ha mantenido el tipo, y apenas ha notado el enfriamiento de las perspectivas. De este modo, logra mantener las ganancias acumuladas desde mínimos, superiores al 28%.