Sistema de pensiones

La huelga contra la reforma de pensiones en Francia bloquea los accesos a las grandes ciudades

La intensidad de la reacción social a la reforma del sistema de pensiones ha llevado a algunos a calificar de "martes negro" la jornada que hoy se vive en Francia de huelgas y manifestaciones. Está previsto que al sector educativo y de transportes, se sumen los empleados de correos, los de la banca y de las telecomunicaciones, así como personal hospitalario, policías y trabajadores portuarios, entre otros.

La mitad de los trenes han sido cancelados y las autoridades de tráfico contaron a las ocho de la mañana, hora local, un total de 300 kilómetros de atascos en las entradas a París. Sin embargo, el tráfico aéreo internacional a primera hora de la mañana se veía menos afectado. "Hay retrasos, pero el servicio normal está garantizado", dijo una portavoz de la autoridad de aviación civil francesa, DGAC.

En una entrevista publicada hoy por La Tribune, el primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, asegura que "las decisiones deben ser claras y los calendarios deben ser flexibles", informa EP. æpermil;ste se muestra comprensivo y asegura "entender y respetar" las manifestaciones, pero no cede en su negativa a reabrir las negociaciones con los sindicatos. "Pienso que la opinión pública en su conjunto ha comprendido nuestra actuación sobre las pensiones", apunta. Los sindicatos, sin embargo, exigen una renegociación del plan y plantean ya futuras jornadas de protesta los próximos 12 y 15 de junio, además de las movilizaciones de hoy.

Más boicot

El sector educativo, el más levantisco de la Administración durante estos meses de protestas y que organiza hoy su undécimo día de huelga nacional, ha amenazado con un aprobado general en el Baccalauréat (la Selectividad francesa), que comienza pasado mañana. Los sindicatos amenazan con convocar paros ese día, si la reunión de hoy no da frutos concretos. Raffarin ya ha amenazado con que "si una minoría adopta comportamientos no democráticos, el Gobierno hará gala de toda la firmeza necesaria para que los jóvenes puedan pasar sus exámenes".

El líder del primer sindicato francés (CGT), Bernard Thibault, ha adelantado hoy, en una entrevista a L´Humanité que su organización "propondrá a sus socios sindicales nuevas citas el 12 y el 15 de junio". Descartó, sin embargo, una posible huelga general, una petición que comienza a fraguarse en ciertos ámbitos de la extrema izquierda francesa. Esta respuesta sería "susceptible de debilitar el movimiento, pues una gran parte de los asalariados no participaría", explicó.