La enoteca

El imperio vinícola

Cuidadosos con el detalle, estrictos con la investigación, exigentes con la vid. Así son los Martínez, familia con una larga trayectoria elaborando vinos en La Rioja

Hablar de Bodegas Faustino es referirse a toda una historia familiar dedicada por entero a la buena elaboración en La Rioja. El origen de esta firma centenaria se remonta a 1861, cuando Eleuterio Martínez Arzok compra casa y viñas en Oyón (Álava) y comienza la elaboración de sus propios vinos. Ya en el siglo XX, su hijo Faustino Martínez, quien continúa la labor vinícola, crea los primeros vinos embotellados y las primeras marcas de la bodega. En 1957 el nieto del fundador e hijo de Faustino, Julio Faustino Martínez, toma las riendas de la empresa familiar y lanza la marca Faustino al mercado, etiqueta que ha hecho famosa a la bodega en el mundo entero.

En las inmaculadas bodegas de Oyón, en plena Rioja alavesa, y siempre bajo la dirección de la familia, tiene lugar el proceso de creación. Aquí se elaboran y crían sus vinos siguiendo sistemas tradicionales, adoptando paralelamente los últimos adelantos técnicos en la fase de almacenamiento, filtrado y embotellado.

La bodega posee 650 hectáreas de viñedo, la mayor parte de ellas en La Rioja alavesa, repartidas entre los municipios de Laguardia, Logroño, Mendavia y Oyón. En ellas se cultivan las variedades tradicionales riojanas: las tintas tempranillo, graciano, mazuelo y la blanca viura, uvas que se benefician de los magníficos suelos arcillo-calcáreo de La Rioja alavesa y de su perfecto microclima para lograr un desarrollo óptimo. Por otro lado, en los últimos años esta firma ha ampliado sus propiedades para innovar con viñedos experimentales y ecológicos, en los que cultiva variedades internacionales no autorizadas por el Consejo Regulador de la denominación, como merlot y cabernet sauvignon.

En sus pagos, la familia Martínez apuesta por la vuelta al cultivo tradicional de la viña con el objetivo de obtener vinos de la máxima calidad, al mismo tiempo que muestra un profundo respeto por el medio ambiente.

En el momento de la vendimia, la bodega apuesta siempre por la recolección manual, mientras que las viñas viejas son objeto de una vendimia especial, en la que expertos vendimiadores recorren varias veces cada parcela seleccionando sólo las uvas en perfecto estado sanitario y de maduración, depositándolas en pequeñas cajas.

Y en la elaboración, el máximo cuidado en cada detalle con el fin de obtener elaboraciones de alta calidad. Posteriormente, los vinos envejecerán en la quietud, el silencio y la penumbra de sus naves de crianza, perfectamente acondicionadas, en barricas de roble que los enólogos de la bodega seleccionan personalmente en sus viajes a Estados Unidos. El cuidado que la familia Martínez dedica a la crianza de sus vinos se demuestra en el alto índice de renovación de su parque de barricas, en el que cada año se renueva el 17% de sus 25.000 unidades, de las cuales el 76 % son de roble americano y el resto de roble francés. No menos cuidada se encuentra su cava, donde reposan sus vinos largos años en la botella armonizándose y perfilándose hasta convertirse en los crianzas, reservas y grandes reservas que caracterizan a esta bodega, tintos que se caracterizan por su finura.

Entre los tintos cuenta con Faustino de Autor, creado a partir de uva tempranillo, complementada con graciano, procedente de viñas plantadas a mediados del siglo pasado, Faustino de Crianza y sus tintos clásicos que son Faustino I Gran Reserva, Faustino V Reserva y Faustino VII. Bajo las marcas Faustino V y Faustino VII la bodega presenta también sus vinos blancos, siempre varietales de viura, y sus vinos rosados, entre los que su Faustino V está considerado uno de los mejores del país. Además elabora tres tipos de cava.

Faustino I. Tinto. Gran Reserva 1994

Un gran tinto que demuestra que el clasicismo no pasará de moda. Hermoso color rojo cereza guinda con ribete teja, capa media. Desde su apertura la nariz nos enseña toda la delicadeza, complejidad y elegancia, las primeras impresiones corresponden a un buqué de reducción: notas de la serie animal se entremezclan con aromas que recuerdan al cuero muy viejo y hojas de tabaco Virginia, más tarde aparecen notas especiadas para acabar con un sutil fondo tostado. En boca es armónico, redondo y muy equilibrado, con unos taninos fundidos en el conjunto pero todavía con expresividad, magnífica acidez que aporta frescura y vivacidad. Acompañará platos como una caldereta de cordero.

Crianza: 25 meses en barricas de roble americano. Variedades: tempranillo (85%), graciano (10%) y mazuelo (5%) . Cosecha: 1994 -excelente-. Temperatura de servicio: 18º C. Precio: 17,73 euros.

Faustino de Autor. Tinto. Reserva 1995

Elaborado con tempranillo complementada con un toque de graciano a partir de la añada de 1995. En cata presenta un color rojo picota oscuro de capa alta con destellos granates en su ribete. Muy buena intensidad aromática en su encuentro en nariz, complejo y con muchos matices, notas de regaliz, frutos negros maduros, tostados, café, especiados, canela, pimienta blanca... Todo perfectamente integrado y con una buena persistencia. En boca es seco, con un tanino fresco y elegante, buenas sensaciones de fruta fresca en mitad de boca y un final largo donde resaltan las notas especiadas que nos sugería la fase olfativa. Perfecto acompañante de platos como el rabo de toro o el cordero al chilindrón.

Crianza: 24 meses en barricas de roble francés Allier. Variedades: 86% tempranillo y 14% graciano. Cosecha: 1995 -excelente- Temperatura de servicio: 18º C. Precio aprox. en bodega: 24,51 euros.

Faustino V. Tinto. Reserva 1996

El vino está elaborado con un 90% de tempranillo procedente de cepas con más de 20 años de edad y un 10% de mazuelo. En cata presenta un color rojo granate de capa media con reflejos ligeramente atejados en su ribete. En nariz se nos presenta con clásicos aromas de mediana intensidad apareciendo notas de frutos compotados sobre un fondo especiado y de madera con un ligero tostado. En boca es fresco, amable, con una buena acidez y unos elegantes taninos que producen agradables sensaciones táctiles con un final de buena persistencia en que salen las gratas notas de crianza apreciadas en la fase olfativa. Perfecto acompañante de platos de caza de pluma como las perdices o codornices estofadas.

Crianza: 16 meses en barricas de roble americano. Variedades: 90% tempranillo y 10% mazuelo. Cosecha: 1996 -muy buena-. Temperatura de servicio: 17º C. Precio aproximado en bodega: 9,42 euros.