Nueva York

Wall Street cierra plano gracias a un repunte final

Wall Street volvió a sobreponerse ayer a la recogida de beneficios. De nuevo, factores técnicos, más que una lógica económica o fundamental, jugaron a favor del mercado. La última media hora de la sesión permitió al Dow Jones pasar de caer cerca del XX% a cerrar prácticamente invariable, con un alza del XX%. Con esta subida, aunque mínima, el índice encadena cinco sesiones de ganancias y se mantiene por encima el nivel de los 9.000 puntos reconquistados la víspera.

Los inversores permanecían atentos a la publicación de previsiones de Intel, prevista para después del cierre. También centraba el interés del mercado la tasa de desempleo que se hará pública hoy. El dato de peticiones semanales de subsidio de paro de ayer se consideró un mal augurio, al aumentar hasta 442.000, mucho más de lo previsto por los economistas. Tampoco la cifra de órdenes de fábrica dio para muchas alegrías, ya que, contra todo pronóstico, bajó un 2,9% en abril, la mayor caída de los últimos 17 meses.

Los indicadores económicos siguen, por tanto, sin dar señales claras de reactivación, por mucho que el mercado se haya aferrado a esa expectativa para mantener la escalada reciente.

Uno de los pocos datos positivos del día lo aportaron las empresas de distribución minorista, que publicaron ventas mayores de lo esperado en mayo. Wal Mart, que anunció un aumento de ingresos del 1,5%, sumó el XX% y JC Penney el XX%.

Microsoft, por su parte, retrocedió el XX% después de que su consejero delegado, Steve Ballmer, afirmara que la empresa se enfrenta a importantes 'desafíos' por el software gratuito Linux y por la desaceleración de la inversión en tecnología.

Los mercados europeos recibieron con frialdad el esperado recorte de tipos de interés por parte del BCE. Tal y como se esperaba, la autoridad monetaria recortó el precio del dinero medio punto, hasta situarlo en el 2%, el nivel más bajo desde 1948.

Los analistas aplaudieron la rebaja, pero consideran que tenía que haber llegado antes y no descartan nuevas bajadas. 'De ningún modo se ha cerrado la puerta a más descensos', dicen desde BNP Paribas. 'Lo que es obvio es que la confianza en la recuperación (siempre supuestamente a la vuelta de la esquina) es reducida', añaden. En esta línea, CSFB interpreta que las palabras de Duisenberg 'ofrecen esperanzas para nuevos recortes, pero probablemente no en un futuro inmediato'.

Las Bolsas estuvieron más atentas a los movimientos de Wall Street. La caída de los mercados estadounidenses en el momento de coincidencia operativa provocó pérdidas del 1,31% en Fráncfrot y de un 0,97% en París.

Telecomunicaciones, tecnológicas y petroleras fueron los sectores más penalizados. Orange retrocedió un 5,84% después de que el fabricante británico de móviles Sendo presentara una denuncia contra la operadora francesa por la patente de un diseño.

Una recomendación negativa de Morgan Stanley pesó en la cotización de Nokia, que se dejó un 3,5%. También un informe poco favorable de CSFB hizo mella en la farmacéutica Sanofi Synthelabo, que retrocedió un 4,11%. Por el contrario, Deutsche Bank impulsó al grupo de defensa BAE Systems, un 9,02%. Los analistas aconsejaron comprar acciones ante la posibilidad de una fusión con una empresa estadounidense.

La Bolsa de São Paulo subió ayer por tercera sesión consecutiva. Un XX% se anotó el Bovespa, entre cierto optimismo por la mejora de la confianza de los inversores y la entrada de capital extranjero. El real continuaba apreciándose y se situaba cerca de las 2,87 unidades por dólar.

Tokio se anotó un nuevo avance, el sexto de las últimas siete sesiones. El Nikkei sumó un 1,16%, hasta el nivel más alto desde mediados de febrero. El sector metalúrgico fue uno de los más favorecidos. Nippon Steel sumó el 4,35% y JFE, el 4,14%.