Software

El presidente de Microsoft exige un esfuerzo mayor ante la "amenaza" de Linux

Por si el famoso I love this company ("Amo a esta compañía") que pronunció el presidente ejecutivo de Microsoft, Steve Ballmer, el año pasado dejaba alguna duda de lo que es capaz de hacer por ella, éste se encargó ayer de recordar a sus más de 50.000 empleados lo que deben hacer por ella. "Linux y otros programas de software gratuitos representan un reto para nuestra competitividad y para la de la industria entera, y requieren toda nuestro esfuerzo", dijo sin más rodeos, en la memoria anual de la compañía.

"En este ambiente de escasos presupuestos de tecnología de la información y las preocupaciones acerca de la atención de Microsoft a los clientes, los software no comerciales, como Linux y OpenOffice son considerados lo suficientemente buenos o alternativas gratuitas", expresó ya Ballmer a los trabajadores en un correo electrónico interno citado por la agencia Reuters. Y ya por julio del año pasado, en una conferencia para socios, Ballmer admitía públicamente que el fenómeno llamado Linux había forzado a la corporación a cambiar la forma de llegada y acercamiento a sus clientes.

Durante años, Linux ha sido considerado como un competidor para la supremacía del sistema operativo Windows, pero ahora el temor proviene de su atractivo en el negocio de servidores. Por mucho que Ballmer subraye que Longhorn, el próximo sistema operativo que Microsoft lanzará previsiblemente en unos dos años, será "una nueva plataforma de aplicaciones que facilite el diseño de sitios de Internet, se integre mejor, maneje la información de forma más efectiva y presente la información de una manera más enriquecedora y visualmente fascinante", sabe de sobra que su talón de Aquiles está en los servidores.

Un estudio de Gartner Dataquest publicado ayer reveló que las ventas mundiales de servidores que incorporan el sistema Linux se han disparado un 51% respecto del año pasado, hasta 609 millones entre enero y marzo. IBM, a la que Ballmer se refirió como ¢respaldo y fortalecimiento¢ de la plataforma rival, se llevó la palma con un balance de 197 millones y el 32,4% de cuota de mercado. "El respaldo de IBM a Linux ha agregado credibilidad y una ilusión de apoyo y responsabilidad", detalló ayer, al referirse a la estrategia de su eterno rival International Business Machines (IBM), de ofrecer servicios y respaldo de Linux a sus ordenadores especializados para empresas.