Bolsas

Las referencias empresariales negativas vuelven a penalizar a las principales Bolsas

El gigante informático IBM mantuvo en vilo ayer a los principales mercados de acciones europeos tras el anuncio después del cierre de que está siendo investigado por posibles irregularidades en sus cuentas de 2000 y 2001, concretamente en el apartado de ingresos. Esta compañía, que ha tenido siempre fama de ser muy correcta en el cálculo y elaboración de sus cuentas, puso en jaque a los inversores y generó fuertes ventas en los futuros, que, a su vez, repercutieron en los principales índices. En Europa, propició una caída del 2% al sector tecnológico.

Pero hay más sobre investigaciones. La justicia estadounidenses ha solicitado la inculpación de la empresaria Martha Stewart dentro de las pesquisas federales que se están llevando a cabo para saber si la famosa decoradora se aprovechó de información privilegiada durante la venta de acciones de la biotecnológica Imclone.

En España, los protagonistas empresariales que aportaron los mayores tintes negativos fueron Altadis, ésta por segundo día consecutivo, y Endesa. La compañía tabacalera bajó ayer un 7%, con lo que acumula un descenso del 12% en dos jornadas. Los analistas han rebajado los precios objetivo por acción y empeorado sus recomendaciones tras la compra del 80% del monopolio de tabacos de Marruecos por 1.290 millones, cuando los expertos no esperaban una oferta superior a los 900 millones. Agencias de calificación de riesgos han advertido sobre le hecho y el posible impacto negativo en la calidad de la compañía.

Endesa, uno de los valores que más influyen en la confección del Ibex, acabó la sesión con una caída del 2,75%. La Caixa anunció la puesta en marcha de una emisión de obligaciones convertibles para instituciones extranjeras (no participará ninguna española) que tendrán como subyacente el 5% que ésta posee en la eléctrica. Los expertos consideran que se trata de una fórmula para abandonar la compañía.

En esta situación, el Ibex terminó con un recorte del 0,49%, después de que en la víspera se quedara a las puertas de alcanzar el máximo anual. Las caídas se extendieron a todas las plazas financieras, que se vieron lastradas en gran medida por los valores tecnológicos. La alta volatilidad y el escaso negocio siguen marcando la tendencia de la Bolsa. Hubo en esta ocasión una desviación del 1,09% entre el máximo y el mínimo, y una cifra de contratación que alcanzó los 1.584,69 millones de euros.

El índice terminó como no hacia tiempo; con 23 valores a la baja y sólo 12 al alza. NH Hoteles fue la mejor, con un avance del 1,88%.

Corrección

'Lo que sucedió al cierre del lunes en Wall Street y que marcó la tendencia en la apertura de las Bolsas europeas no es nada raro, pues se había llegado a un estado de sobrecompra muy fuerte, a resistencias mayores del mercado, como eran los 9.000 puntos del Dow Jones y los 1.600 del Nasdaq. Ya sabemos que estas cosas no son fáciles de pasar a la primera', dice el estratega Cárpatos.

'No obstante y a pesar de esto, todo el mundo considera este asunto como una sana corrección y la euforia burbujera irracional sigue intacta. Los más eufóricos son los valores tecnológicos, que vuelven a alcanzar PER astronómicos, absurdos e irreales, como denunciaba ayer la revista Barron's sobre Intel. La euforia en el sector es impresionante, cuando en los últimos datos de PIB que conocimos las inversiones en alta tecnología de las empresas sencillamente se desplomaba' añade.

El dólar, en el punto de mira de los mercados

Hay un sector importante del mercado que vincula los movimientos de la renta variable con los del dólar, aunque durante los dos últimos meses se hayan producido desajustes apreciables en la tendencia de ambos. Hay analistas que consideran, también, que las monedas se mueven desde hace unos días a golpe de manifestaciones políticas oficialistas. El dólar y su relación con el euro y el yen sigue, de todos modos, en el punto de mira de los mercados.

Por eso son muy comentadas las actuaciones fácticas, más que otra cosa, del G-8, cerrando filas al expresar su preocupación por la reciente caída del dólar. Antes, ya se había subido al escenario George W. Bush y reconfortó a los otros líderes al decir que su posición es la de favorecer un dólar fuerte.

En el último año el dólar ha perdido un 20% de su valor frente al euro, un 10% frente al dólar canadiense y un 4% frente al yen japonés, lo que ha provocado una reducción de las exportaciones y del crecimiento económico en las tres regiones. En las últimas jornadas, el dólar ha mejorado posiciones y aliviado la presión sobre el resto de las monedas.

'Bush afirmó claramente que quiere un dólar fuerte', ha dicho el primer ministro italiano Silvio Berlusconi en Evian (Francia), sede de la cumbre de este año del G-8. 'Habló muy claramente del hecho de que la economía estadounidense sólo puede expandirse si las economías de Japón, Europa y Rusia están creciendo'. La reacción de la moneda ha sido al alza, al menos a corto.