Franquicias

Pans-Bocatta subcontrata a Canela Foods parte de su gestión comercial

El grupo de comida rápida Pans-Bocatta, filial de la compañía catalana Agrolimen, ha dado el primer paso para aplicar la fórmula de la externalización al negocio de la restauración franquiciada. Para ello ha firmado un acuerdo con Canela Foods, una compañía especializada dar servicios integrales a la hostelería y en comida fuera del hogar, en la que el socio mayoritario es Felipe Díaz de Bustamante (fue director general de Continente), seguido del SCH, que tiene el 30% del capital.

Según confirmaron fuentes del grupo de restauración, 'Pans-Bocatta, siempre atenta a la aplicación de sistemas dinámicos de gestión que aporten valor añadido a la misma, ha delegado en Canela Foods el 8% de su volumen de compras, porcentaje no significativo sobre el total, pero incipiente en esta nueva fórmula habitual en otros sectores, pero escasamente en el nuestro'.

Pans-Bocatta tiene 451 establecimientos, de los que 402 están en España y el resto en Italia, Portugal y Andorra. En 2002 facturó 190 millones de euros. Esto significa que, en este primer paso, Canela Foods gestionará mercancía por valor de 15,2 millones, la mayoría en la red de Bocatta.

Sin embargo, el acuerdo va más allá y contempla la posibilidad de que Canela Foods gestione y negocie nuevas relaciones comerciales y con proveedores, lo que supone una auténtica novedad en el sector de la franquicia, caracterizado por la centralización de las compras y la gestión a través de la matriz franquiciadora.

Proveedor integral

Canela Foods abarca todas las áreas del negocio de la restauración fuera del hogar, desde la logística hasta las relaciones comerciales y la implantación de una tecnología adecuada a cada cliente. En este contexto, sus clientes van desde los parques de ocio hasta los clubes deportivos, los hoteles, las residencias de la tercera edad, comedores de empresa, colegios, catering de transportes, eventos (por ejemplo, las 150.000 bolsas que se repartieron en la última visita del Papa) y el suministro a todo tipo de bares, restaurantes y cafeterías.

La compañía puede encargarse de todos los servicios o sólo de unos cuantos, es decir, desde la búsqueda de productos específicos para un restaurante italiano o la logística de productos frescos para una cadena hotelera hasta la gestión completa de las compras, el transporte y la tecnología (emisión de facturas digitales o pedidos por correo electrónico).

La ventaja para el cliente es que sólo tiene que negociar con un único proveedor, Canela Foods, y que puede reducir al mínimo su espacio para almacenaje, ya que la empresa le suministra la mercancía cuando lo necesita.

La segunda revolución de la distribución

Después de la revolución de los hipermercados, la distribución comercial está a punto de conocer una segunda era, la que procede de la alimentación fuera del hogar, que generará nuevos conceptos de negocio relacionados con la gestión y el transporte de ese tipo de mercancía. Según un informe de Mckinsey, la venta de productos alimenticios en las tiendas crecerá a un ritmo cada vez menor y en 2010 representará el 57% del consumo total frente al 68% que tenía en 1995. En cambio, la comida fuera del hogar aumentará a un ritmo del 4,6% y pasará del 27% de cuota que tenía en 1995 al 43% en siete años.

Esta tendencia, unida a una personalización y modernización del sector y al elevado grado de atomización que existe en la distribución en España (hay más de 12.000 almacenistas e intermediarios frente a los 1.000 de Francia), generan nuevas oportunidades de negocio, según Felipe Díaz de Bustamante, consejero delegado de Canela Foods.

Este incremento de la alimentación fuera del hogar hace perder peso a la marca, ya que el consumidor que toma un café en un bar no exige una determinada clase de leche o al pedir agua mineral en un restaurante consume la que ofrece el local. En este sentido, Canela Foods también ofrece nuevas posibilidades a la industria para incorporarse a su propio canal de distribución.

La otra gran veta por descubrir es la comida étnica, ya que la inmigración está creando un nuevo mercado que Canela Foods está dispuesta a gestionar.