BCE

Solans afirma que en Alemania 'hay una crisis de liderazgo y de pensamiento'

El consejero del Banco Central Europeo (BCE), Eugenio Domingo Solans, alertó ayer de que Alemania vive 'una crisis de liderazgo y opinión'. El economista lamentó que 'el país más importante del sistema' económico europeo 'esté prácticamente en la misma situación que en los años cincuenta y los sesenta en materia de políticas macroeconómicas y de oferta'.

Solans participó ayer en un almuerzo celebrado en la escuela de negocios IESE de Madrid. A preguntas de los empresarios asistentes, el representante del BCE aprovechó para echar un jarro de agua fría sobre la política económica alemana. 'Desde hace mucho no se han hecho reformas estructurales para flexibilizar la economía, al contrario de lo que ha sucedido en España'.

Tras asegurar que la locomotora alemana padece 'una crisis de liderazgo', Solans suavizó su discurso y reconoció que el canciller alemán, Gerhard Schröder, 'ha reaccionado' al presentar un 'paquete de reformas estructurales muy fuertes, de mayor calado de las que se han hecho en España'. El delegado del banco central consideró 'lógica' la reacción inicial de los sindicatos contra las reformas, pero consideró que éstas son 'claves para recuperar la economía alemana'.

El consejero también se dedicó a pormenorizar las fortalezas de la economía europea, como son 'unas condiciones monetarias y financieras muy holgadas', y sus flaquezas, como la apreciación del euro y el alto nivel de endeudamiento. El directivo anticipó que el crecimiento se mantendrá en un nivel 'muy modesto' durante el resto del año. 'Parecemos abonados al 0,8%', bromeó.

Sobre la inflación, el economista pronosticó que el índice romperá la barrera del 2% en la segunda mitad del año. El IPC en la zona euro se situó en abril en el 2,1% en índice interanual. Solans se resistió a desvelar la incógnita sobre si el BCE bajará los tipos de interés, actualmente al 2,5%, en la reunión del 5 de junio, pero admitió que el bajo nivel inflación da a la entidad margen para relajar la política monetaria.