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Energía solar como inversión financiera

Por 38.000 euros cualquiera puede convertirse en productor de energía solar y obtener una rentabilidad superior al 10% anual. Los paneles solares fotovoltaicos serán a partir de 2004 una inversión financiera más gracias a la iniciativa de un grupo de ingenieros y economistas valencianos que han creado la empresa Projectes Solars de la Mediterrània (Prosolmed).

El proyecto se basa en las ventajas que las legislaciones española y europea conceden a la producción de energías renovables. Las inversiones cuentan con importantes ayudas de hasta el 50% y la venta de la energía producida a la red eléctrica está regulada a un precio subvencionado con 0,4 euros por kilovatio-hora (kw/h), siempre que la potencia instalada no supere los cinco kilovatios (kw). De esta forma, cada vez más españoles son productores de energía solar en sus casas y ganan dinero con paneles instalados en los tejados o las terrazas, con los que venden energía a la red a un precio mayor que el que luego pagan en su factura de la luz.

Teniendo en cuenta las limitaciones de la ley, Prosolmed instalará en Ontinyent (Valencia) un parque formado por 100 pequeñas instalaciones solares fotovoltaicas de 5 kw cada una. Estas instalaciones, que ocuparán unos 50 metros cuadrados cada una, se venderán de forma individual a personas físicas o jurídicas.

Según el director comercial de Prosolmed, Sergi Belda, 'hay mucha gente que no tiene terrenos ni terraza en casa para ponerse paneles, porque vive en un edificio, y esto les da la oportunidad de invertir en energía solar'.

Se trata de una inversión para particulares o familias, según Sergi Belda, ya que las posibilidades de negocio son limitadas. Según la legislación española, la subvención de 0,4 euros por kw/h es sólo para quienes tengan una potencia instalada de menos de 5 kw en cualquier lugar de España, y existe un registro nacional que controla cuánto tiene cada uno. A partir de esa potencia, la subvención baja a la mitad y no es rentable, según Belda. A la subvención hay que sumar el precio de mercado que paga la compañía distribuidora que compra la energía, que en este caso será Iberdrola.

Los beneficios de este negocio dependen de la subvención que se obtenga para poner en marcha la instalación. Para una inversión de 38.000 euros y una subvención del 30%, la rentabilidad es del 10,25% y el plazo de recuperación de la inversión, de nueve años y un mes. Si la subvención es del 40%, la rentabilidad anual aumenta al 11,7% y, si alcanza el 50% -el máximo-, se obtiene un 13,45% anual, con lo que en poco más de siete años se recupera la inversión.

Prosolmed se encarga de todos los trámites. El comprador tiene que pagar 38.000 euros, cantidad que incluye las obras y, durante cinco años, mantenimiento, seguros antirrobo y fenómenos atmosféricos, tramitación de ayudas y alquiler del terreno. La empresa ha alquilado ya los terrenos necesarios por un plazo de 40 años junto al polígono industrial de Ontinyent.

La empresa valenciana no prevé empezar las obras hasta 2004, debido a que las convocatorias de ayudas de la Agencia Valenciana de la Energía y el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE) no salen hasta finales de 2003. 'Sin las ayudas, este proyecto no es viable', apunta Belda.

La empresa también obtendrá ayudas del Ayuntamiento de Ontinyent, uno de los pocos en España que subvenciona la energía solar y que posee una instalación en el polideportivo municipal.

La filosofía de esta inversión ecológica es similar a otra que a finales de los noventa se introdujo en España y que consiste en que los inversores compran plantaciones de árboles que la empresa vendedora se encarga de mantener para, pasados unos años -entre 10 y 20, según la especie arbórea-, cortarlos y vender la madera. El éxito fue tal que ya existe un mercado secundario de plantaciones.

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