Mercado europeo

Las Bolsas europeas estrechan los rangos de fluctuación en espera de datos económicos

Los índices europeos dan síntomas de cansancio. Los gráficos de evolución diaria muestran cómo los márgenes de fluctuación se han estrechado notablemente en las últimas semanas, después del fuerte tirón registrado desde los mínimos de marzo.

El Ibex ha encontrado esta resistencia en torno al máximo anual, marcado en enero en 6.610,6 puntos. Después de cinco intentos fallidos de superar esa referencia, el índice ha hecho una pausa en su asalto. En las últimas dos semanas, el indicador se ha movido entre los 6.350 y los 6.600 puntos y se ha situado un 3,7% por debajo del nivel más alto del ejercicio.

En situaciones similares se encuentra el resto de los principales indicadores de las Bolsas europeas. El Dax alemán ha frenado la marcha alcista en el nivel de los 3.000 puntos. La pasada semana superó esa cota, pero estuvo por encima sólo tres sesiones.

El Cac francés y el Footsie londinense siguen patrones parecidos. El primero se ha estancado en torno a los 3.000 puntos y el segundo, en el nivel de los 4.000, referencia que sólo ha superado una vez en las últimas dos semanas.

Los analistas técnicos prefieren ver el lado positivo de este comportamiento. Después de las fuertes alzas acumuladas en los últimos dos meses, la tentación inicial de los inversores podría ser la recogida de beneficios, lo que llevaría a una fuerte corrección de los mercados. Sin embargo, apuntan los expertos, los soportes a la baja también están funcionando. Así, desde mediados de abril, el Ibex se mantiene por encima de los 6.300 puntos; el Dax supera en ese periodo los 2.880, igual que el Cac, y el Footsie no ha caído por debajo de los 3.870 en las últimas semanas.

'Las referencias de índices europeos y norteamericanos aportan pocos argumentos para solucionar de qué lado puede desequilibrarse la zona de congestión actual, ya que también oscilan en movimientos estrechos', afirman los analistas de Renta 4. 'En cualquier caso, están conservando muy bien tanto sus tendencias alcistas respectivas como los soportes de corto plazo, lo cual deja abierta la esperanza de nuevos impulsos alcistas', afirman.

Pendientes de Wall Street

El agotamiento que muestran los índices europeos tras la escalada es un reflejo de lo que ocurre en los mercados estadounidenses. 'Con el S&P 500 un 17% por encima de los mínimos de marzo y un 20% de ganancia sobre los mínimos de octubre de 2002, los inversores han comenzado a preguntarse cuánto más se podrá exprimir este rally', afirman desde Citigroup.

También CSFB apunta las dudas que se han suscitado para los inversores. 'Los mercados se han frenado en espera de más datos económicos posguerra', dicen estos economistas. El banco de inversión, pese a todo, muestra un tono optimista: 'Desde una perspectiva técnica, la diferencia principal entre la escalada reciente y otros repuntes de mercados bajistas es que el S&P 500 ha conseguido mantenerse por encima de la media de los últimos 200 días (880 puntos)'.

Los expertos coinciden en que para que los mercados puedan superar el estancamiento serían necesarias noticias que despejaran la incertidumbre económica. 'Europa, sin novedades, a la zaga de la esperada recuperación norteamericana', afirman en Safei. 'La debilidad interna de la demanda y los elevados y sostenidos niveles del euro continúan lastrando las expectativas de recuperación de la economía europea', dicen.

También en Goldman Sachs apuntan que 'la aversión al riesgo y la preocupación por la deflación pueden retrasar la mejoría'. Un asunto, el de la deflación, que ha suscitado un gran debate en la última semana.

El Ibex cae un 0,2% tras llegar a subir el 1%

Volatilidad y comportamiento errático volvieron a ser las pautas de la Bolsa en la jornada de ayer. El Ibex finalizó la sesión con un descenso del 0,2%, después de llegar a ganar un 1,08% en el mejor momento del día.

Las ganancias de la mañana se desinflaron cuando se conoció el mal dato de consumo publicado en Estados Unidos. Las ventas minoristas cayeron en abril, contra todo pronóstico, un 0,9% sin contar el sector de automóviles, el mayor descenso desde septiembre de 2001.

La pérdida del Ibex se produjo con una cifra de actividad algo más elevada que en sesiones anteriores, 1.841 millones de euros, de los que 438 se movieron en bloques y otras operaciones especiales.

Telefónica y SCH fueron responsables en gran medida de la baja del Ibex. La teleco retrocedió un 0,84% y el banco, el 0,6%. Cayó también el sector eléctrico. Unión Fenosa cedió un 2,73%; Endesa, el 0,61%, e Iberdrola, un 0,62%. En el polo opuesto, Inditex sumó el 2,52%; Repsol, el 0,38%, y BBVA, el 0,12%.

El resto de mercados europeos tuvieron una evolución similar. Las alzas de primera hora quedaron neutralizadas con la apertura bajista de los índices estadounidenses. A partir de entonces, las Bolsas se situaron en tierra de nadie y ahí quedaron hasta el cierre. Químicas y automovilísticas fueron los mejores sectores, mientras que las telecos cerraron invariables a pesar de la mejora de la calificación de deuda de France Télécom por parte de Standard & Poor's.