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Divisas

La factura del euro fuerte

La depreciación del dólar un 26% en un año dispara la alerta entre los exportadores europeos. Farmacéuticas, aseguradoras y fabricantes de automóviles están sufriendo el mayor castigo

Volkswagen ha sido la última víctima de la presente apreciación del dólar frente al euro. La compañía alemana, el mayor fabricante europeo de automóviles, ha arrojado una caída de su beneficio neto en el primer trimestre del 68%, derivada principalmente del descenso de los márgenes en Estados Unidos debido a la depreciación del dólar. Es tan sólo un ejemplo del daño que la fortaleza de la moneda europea está causando a las compañías de la zona euro y, en especial, a las grandes multinacionales y exportadoras. Al fin y al cabo, un euro fuerte encarece las exportaciones europeas a Estados Unidos, aunque es verdad que también abarata las importaciones en esa moneda.

El euro costaba ayer 1,1490 dólares, tras registrar esta semana una apreciación frente al dólar de 2,3%y situarse casi en máximos históricos. La escalada que inició la moneda única a comienzos de 2002 ha provocado una revalorización de la divisa frente al dólar del 26,3% en 12 meses y del 9,5% en lo que va de año. La subida es del 40% desde los mínimos de 0,82 dólares de octubre de 2000.

Las consecuencias de esta evolución, en cualquier caso, ya se están dejando notar. Volkswagen es prueba de ello. Asistiendo a la subida del euro de los últimos tiempos, Goldman Sachs realizó en el mes de febrero una investigación entre 350 compañías para tratar de esclarecer el impacto de la divisa en los beneficios empresariales europeos. 'Para el conjunto del mercado europeo, estimamos que una caída del 10% en el valor del dólar reduciría los beneficios medios un 4%', señala dicho informe. Los sectores con mayor exposición de sus beneficios a Estados Unidos, según Goldman, serían el farmacéutico, el constructor, el de bienes de capital, el de automoción, el de servicios financieros, las aseguradoras y los medios de comunicación.

Las empresas con deuda emitida en dólares, como Telefónica, se están beneficiando

Para Rogelio Olmos, analista de Intermoney, los niveles alcanzados por el euro esta semana, en torno a 1,14 dólares, son demasiado elevados y debería sufrir una corrección, paulatina, hasta los niveles de 1,05 o 1,08 euros para finales de año. 'La zona de 1,13 o 1,14 euros debilita el poder exportador de las compañías alemanas', asegura. 'Pero también puede favorecer la inversión europea en compañías estadounidenses porque los activos son más baratos'.

La exposición de Europa a Estados Unidos y, en consecuencia, a la evolución del dólar frente al euro difiere según los países. Frente a Holanda, Suecia, Suiza y Reino Unido, con una elevada exposición, hay países como España donde ésta es limitada. Al menos de manera directa, porque indirectamente los beneficios de las compañías españolas dependen mucho del dólar por su presencia en América Latina. 'Un dólar débil inculca debilidad a las divisas de América Latina', explica Juan María Soler. 'Ahora mismo está lastrando los resultados de muchas compañías, aunque su evolución dependerá de lo que suceda a lo largo del año', añade. No obstante, el efecto del dólar sobre la exposición española a América Latina se ha moderado porque las divisas de la región se han desligado en parte de la senda de la divisa de EE UU, gracias al fin de la incertidumbre en Brasil, que provocó acusadas depreciaciones en 2002.

Al margen de la presencia española en América Latina, hay compañías parte de cuyos beneficios proceden directamente de Estados Unidos. Los casos más destacables son los de Altadis, Acerinox y Arcelor, con una exposición entre el 10% y el 25% de sus ganancias. Mucha de la producción de las dos acereras, por ejemplo, se da en aquel país. Terra es otro caso destacable, pues actualmente obtiene un 18,6% de su facturación en EE UU. La filial de Telefónica, en cualquier caso, no ha logrado entrar todavía en beneficios.

Según los datos recopilados por Goldman Sachs, son bastantes más las españolas cotizadas con presencia en Estados Unidos, aunque bien es verdad que su impacto sobre los beneficios es bastante marginal. Es el caso de Gas Natural, Repsol, el Santander, el BBVA, Telefónica o Inditex, entre otros, el porcentaje de cuyos beneficios que procede de EE UU se sitúa por debajo del 10%. En cualquier caso, son muchas las compañías con exposición al dólar, ya sea de manera directa o a través de su presencia en América Latina, que suelen hacer uso de derivados a modo de cobertura de divisas. Es decir, que invierten en futuros o en opciones de venta sobre el dólar para paliar una acusada depreciación de esa divisa y su impacto potencial sobre los beneficios.

Otra de las vías de cobertura es la emisión de deuda en dólares. Existen compañías como Telefónica, Arcelor o Endesa con una buena porción de su deuda emitida en la divisa americana. Si el dólar está muy débil, como en la actualidad, el pago de los vencimientos será menor para la compañía, con lo que de alguna manera palía el efecto que la depreciación haya tenido en otros capítulos del balance. Goldman Sachs estima que una caída del 10% del dólar puede tener un impacto positivo en los beneficios de Telefónica y Telefónica Móviles de hasta el 5% debido al peso de la divisa en su deuda, que en el caso de la matriz se sitúa entre el 25% y el 50%.

'Las compañías europeas, de manera agregada, mantienen una exposición significativa al dólar', sostienen en Goldman Sachs. 'Un 39% de las empresas obtienen al menos el 25% de sus beneficios de Estados Unidos y un 12%, el 50% de sus ganancias'. Sectorialmente, es quizá el sector farmacéutico el que más está acusando la debilidad. Altana, la quinta farmacéutica alemana, arrojó en el primer trimestre del año una reducción a la mitad de su beneficio a raíz del impacto de la divisa. Cerca de un 29% de sus ventas se producen en Estados Unidos. Y es en ese país donde cerca del 45% de las farmacéuticas europeas obtienen más del 50% de sus beneficios.

Situación parecida se da en los sectores de bienes de capital, automoción y tecnología y en las compañías aeroespaciales. Sucede que el mercado estadounidense es tan amplio que a poco que vendan allí las compañías europeas su impacto en la cuenta de resultados es apreciable. La globalización, paralelamente, ha aumentado el número de multinacionales y de participaciones cruzadas entre grupos estadounidenses y europeos.

La preocupación de los exportadores europeos, en este contexto, va en aumento, sobre todo cuando la debilidad de la economía europea es manifiesta y el tirón del mercado interior es dudoso. La lista de damnificados por la apreciación del euro está creciendo a medida que se publican los resultados del primer trimestre. Junto con Volkswagen, DaimlerChrysler ha acusado en sus resultados el efecto divisa.

Lo mismo está sucediendo en el sector de la alimentación. La británica Allied Domecq, segundo fabricante del mundo de licores, arrojó en 2002 un notable descenso de sus beneficios debido a la caída del dólar y del peso mexicano. La compañía prevé mayores descensos este año por la apreciación del euro.

'Indirectamente las petroleras también se ven afectadas por la debilidad del dólar', explica Soler, de Sabadell Banca Privada. El petróleo cotiza en dólares y la depreciación de la divisa supone descensos en los márgenes de las compañías extractoras. En este sector, sin embargo, ha sucedido algo curioso. 'Las petroleras han podido contrarrestar la debilidad del dólar en el primer trimestre con la subida de precios del crudo', afirma Soler. El primer trimestre, marcado por la guerra en Irak, ha permitido que el barril de crudo alcanzara en el periodo enero-marzo cotas muy elevadas, que después han cedido.

Mientras los exportadores europeos temen lo peor ante la pujanza del euro, los importadores disfrutan con alivio del abaratamiento de sus materias primas. El sector químico corre aquí con la mejor de las bazas, porque la debilidad del dólar favorece las importaciones de crudo, base de su producción. De nuevo, como con las petroleras, el efecto de la guerra de Irak ha dado al sector una de cal y otra de arena. No obstante, el fin de la contienda ha provocado una acusada caída del precio del barril, con lo que el coste de la energía para España, sumando caída en el precio y depreciación del dólar, favorecerá las cuentas de las compañías a lo largo del segundo trimestre. Un sector especialmente favorecido por ello será el de aerolíneas, por cuanto se abarata el precio del combustible.

A estos sectores, de alguna manera beneficiados por la fortaleza del euro, hay que añadir aquellos a los que ni les va ni les viene, es decir, sectores con escasa exposición al dólar. Básicamente se trata de compañías con mucho negocio interno, como pueden ser las de servicios. Entre los sectores con menor exposición al dólar se sitúan las compañías de telecomunicaciones, las de servicios públicos como las eléctricas o las de comercio minorista.

Sea cual sea la evolución del dólar en los próximos meses -hay predicciones para todos los gustos- existe preocupación en todo el sector financiero porque tradicionalmente debilidad monetaria denota debilidad financiera, y en este caso corresponde a Estados Unidos, mayor potencia y país llamado a sacar a la economía mundial del estancamiento. Históricamente, además, los mercados de valores han evolucionado al alza cuando lo hacía la divisa estadounidense. 'Un dólar bajista es negativo para las Bolsas, porque cada vez más compañías cotizadas operan globalmente', sostiene Juan María Soler.

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