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Bancaja suspende las conversaciones con el Zaragozano por culpa del precio

Bancaja remitió ayer un comunicado a la CNMV en el que reconoce haber mantenido contactos 'para la compra de una participación en torno al 24%' del Banco Zaragozano y añade que 'dichos contactos y negociaciones se encuentran en la actualidad suspendidos'. Según fuentes próximas a la entidad valenciana, Bancaja sigue interesada en la operación y el único problema es el elevado precio que los Albertos han puesto a su participación (12,7 euros por título).

La oferta de Bancaja, que rondaría los 200 millones de euros -9 euros por acción-, está muy por debajo de los 11,20 euros en los que cerró ayer la acción del Zaragozano, tras subir un 5,36% en una sesión marcada por los rumores.

El interés de Bancaja por entrar en la puja por el banco se une al de cuatro cajas andaluzas (Unicaja, La General, El Monte y San Fernando) y al de Barclays. Pero el alto precio vuelve a ser la causa de que los interesados desistan por el momento. La oferta de las cajas era de 10,5 euros por acción.

La compra sólo del 24% en lugar del casi 40% del Zaragozano que tienen Alberto Cortina y Alberto Alcocer se explicaría por la posibilidad de evitar lanzar una opa. Sin embargo, con la nueva legislación, Bancaja tendría que hacerlo si aspira a controlar más de un tercio de los consejeros del Zaragozano, aunque sólo compre el 24%. El consejo de administración de Bancaja se reunirá mañana jueves y, previsiblemente, tratará el asunto.

El interés de la caja por el Zaragozano viene de lejos y responde a la necesidad de reforzar su participación del 38% en el Banco de Valencia con la adquisición de otro banco mediano, con el que acabaría fusionándolo.

Aunque el grupo Bancaja estudió realizar la operación a través del Banco de Valencia, lo que se ha negociado estos días con los Albertos es la compra del 24% por parte de la caja, por el posible rechazo de los accionistas minoritarios del Banco de Valencia a la compra. Fuentes no oficiales de Bancaja aseguran que la operación no es tan buena como parece para la entidad, tal y como está el Zaragozano, con ratios 'bastante peores' que los del Banco de Valencia, y por eso la caja no puede arriesgarse a pagar una prima elevada. La compra se haría, pues, con vistas a mejorar las cuentas del banco y luego, a medio plazo, plantear la fusión.