BCE

El BCE prepara la primera reforma de su política monetaria desde su creación

El Banco Central Europeo (BCE) está estudiando cambiar su política monetaria ante las constantes de críticas sobre todo centradas en su falta de flexibilidad. En este sentido, la entidad prevé abordar el próximo jueves la primera reforma de sus hasta ahora intocables §principios§ desde su establecimiento, en junio de 1998.

El diario ¢Financial Times Deutschland¢, citando a varios economistas, señala que en esta reforma está incluida la creación de una banda de oscilación para el índice de inflación, en lugar de un tope fijo del 2%, como hasta ahora. Una de las nuevas fórmulas manejadas es crear un corredor entre el 1 y el 3% para la inflación media en los doce países del euro, que sería una definición más precisa, porque determinaría, hacia abajo, el mínimo de encarecimiento de los precios para evitar una deflación. Los primeros resultados de los análisis hechos por los 18 miembros del consejo podrían salir a la luz del día el jueves o, como muy tarde, a finales de mayo, según han apuntado fuentes próximas al BCE. En esta reunión, los expertos prevén que la entidad central mantenga los tipos de interés en el 2,5% actual. Asimismo, los economistas esperan que que la Reserva Federal Estadounidense (que se reúne mañana) y el Banco de Inglaterra hagan lo mismo.

Estabilidad de precios

Actualmente, el banco emisor basa su estrategia para fijar los tipos de interés en la meta prioritaria de mantener la estabilidad de los precios, mediante un primer pilar, que mide la expansión de la masa monetaria y la concesión de créditos, y un segundo pilar, que observa la inflación y otros datos, como el crecimiento económico. Sin embargo, el BCE no ha logrado cumplir, por tercer año consecutivo, el objetivo de mantener la inflación por debajo del preceptivo 2% ni acercar el elevado crecimiento de la masa monetaria, en marzo del 7,9%, al valor de referencia del 4,5%, lo que le ha restado credibilidad.

Los observadores que siguen las actividades de la autoridad monetaria consideran que la entidad resulta poco convincente en su política de comunicación sobre la política monetaria al incumplir sus propios objetivos. Hermann Remsperger, economista jefe del Bundesbank alemán (emisor), vaticinaba que el BCE no fijará una cota más alta que la actual del 2% para la inflación. Otros expertos proponen la completa eliminación del primer pilar sobre la masa monetaria y consideran que este concepto podría agruparse junto con los datos de inflación en un solo pilar, que sería más comprensible y creíble para el público.