Fomento incumple la promesa de unir Madrid y el nuevo Barajas por ferrocarril

La ampliación del aeropuerto de Madrid-Barajas, con una inversión 3.373 millones, debe estar concluida en junio de 2004. Apenas faltan 13 meses y ni Fomento ni la Comunidad de Madrid han definido los proyectos necesarios para cumplir la promesa de que las dos nuevas terminales, con capacidad para 40 millones de pasajeros al año, estén conectadas con el centro de la ciudad mediante un sistema de conexiones ferroviarias eficientes: metro y tren de cercanías. Tampoco existe proyecto alguno para unir la parte nueva y vieja del aeropuerto, distantes entre sí más de dos kilómetros.

La inauguración el año que viene del aeropuerto internacional de Madrid-Barajas ampliado y con capacidad para 70 millones de pasajeros al año va a verse ensombrecida por una significativa carencia. El Ministerio de Fomento y la Comunidad de Madrid ya han perdido el tren para poder construir en el tiempo que falta la conexión ferroviaria eficiente entre las dos nuevas terminales y el centro de la ciudad que han prometido en reiteradas ocasiones.

A estas alturas del proceso de desarrollo de un proyecto que va consumir una inversión de 3.373 millones de euros, ninguno de los dos organismos tiene todavía perfilado cuál será el trazado que permitirá conectar el nuevo Barajas con Madrid mediante metro y tren de cercanías.

En el colmo de la improvisación, ni Fomento ni AENA, el ente público propietario de los aeropuertos españoles, han pensado todavía cuál será el medio de transporte que permitirá unir las actuales instalaciones de Barajas con las dos nuevas terminales. Ambos complejos aeroportuarios están separados entre sí por más de dos kilómetros.

La promesa de los Gobiernos central y autonómico para conectar el centro de Madrid con el nuevo Barajas mediante sistemas ferroviarios eficientes tiene una justificación que va más allá de la lógica del traslado rápido y cómodo de los pasajeros. Hasta que hace tres años se inauguró la conexión del metro de Madrid con las terminales actuales, el acceso a Barajas fue objeto de importantes controversias con trascendencia pública e incluso política. Los viajeros padecían continuos atascos de tráfico, la falta de aparcamiento, un lamentable sistema de conexión en autobús y, sobre todo, el caos por la sobreoferta de taxis.

Dos estaciones

Con el objetivo de que esta situación no volviera a repetirse, en el proyecto de construcción de las dos nuevas terminales de Barajas -un edificio principal y su satélite- se reservaron los espacios para que el metro de Madrid y Renfe pudieran contar con sendas estaciones para un servicio de trenes de cercanías y otro de un ferrocarril suburbano.

Cuando ambas terminales se encuentran muy avanzadas en su construcción, fuentes conocedoras del estado de las obras han señalado que 'ya existen los huecos y túneles que permitirían comenzar a trabajar en ambas estaciones, pero nadie se ha interesado todavía por ellas'.

Este diario se ha puesto en contacto con la Comunidad de Madrid, cuyo Gobierno está presidido por Alberto Ruiz-Gallardón, para preguntar si existen proyectos de ampliación de alguna línea de metro o de creación de algún trazado nuevo para conectar las nuevas terminales con el suburbano. Un portavoz ha asegurado que 'a fecha de hoy no existe ningún proyecto'.

Las estructuras de conexión de los nuevos edificios terminales con la red de metro no debieran implicar una obra de grandes dimensiones. La estación localizada en las actuales instalaciones del aeropuerto, como ya se ha indicado, dista poco más de dos kilómetros de las terminales nuevas.

Renfe

Este diario, igualmente, se ha puesto en contacto con Renfe para conocer si la empresa ferroviaria tiene conocimiento de que exista algún proyecto para conectar Madrid y el nuevo Barajas con un tren de cercanías. La respuesta fue negativa, pero señalaron que una iniciativa de estas características corresponde al Ministerio de Fomento.

En el departamento que preside Francisco Álvarez- Cascos un portavoz ha asegurado que el ministro ya ha decidido que la conexión Madrid-nuevo aeropuerto mediante trenes de cercanías se hará mediante la construcción de una nueva línea que partirá de la estación de Chamartín en el norte de la ciudad y terminará en los nuevos edificios de Barajas. El portavoz citado aseguró que en el mes de agosto de 2002 se adjudicó el 'estudio de información' del proyecto a las empresas Intecsa e Inarsa, pero no pudo precisar en qué momento podrían iniciarse los trámites para licitar la construcción de la línea.

Revisando las diferentes notificaciones de adjudicación de trabajos en la página web del Ministerio de Fomento, el contrato para un estudio informativo de una línea de ferrocarril entre Chamartín y Barajas no aparece por ningún lado.