Elecciones 2003

El PSOE promete en su programa la derogación de la Ley de Estabilidad

El programa electoral del 25 de mayo presentado ayer por el PSOE precisa que la derogación de las normas nacionales que obligan a la estabilidad presupuestaria irá seguida del respeto a las reglas comunitarias y de acuerdos entre las distintas haciendas territoriales y el Gobierno central. 'La ley está desfasada, el propio Gobierno central la rebasa con creces si sumamos las promesas que está haciendo en campaña', sostuvo ayer el responsable de política municipal del PSOE, Álvaro Cuesta. A juicio del secretario de Libertades y Desarrollo Autonómico, Fernando López Aguilar, 'el objetivo de la estabilidad presupuestaria está convalidado en la Unión Europea, pero no hay ningún país de nuestro entorno que haya hecho del déficit cero un becerro de oro ante el que sacrificar las políticas sociales'.

Los socialistas consideran que el equilibrio en las cuentas públicas se puede lograr sin imposiciones y reprochan al Gobierno de José María Aznar que utilice el superávit de la Seguridad Social para enmascarar el incumplimiento de los compromisos que exige a comunidades autónomas y ayuntamientos.

Antes de que el PSOE esté en condiciones de enterrar esta ley si gana las elecciones de 2004, el Tribunal Constitucional podría dictar sentencia sobre el recurso presentado por el propio partido contra esta norma y, de paso, dictaminar si invade o no competencias autonómicas como mantienen, entre otros, los nacionalistas catalanes.

El programa socialista trasciende en este y otros aspectos el ámbito municipal y autonómico, y penetra en la oferta económica que José Luis Rodríguez Zapatero defenderá en las legislativas.

La protección a la familia en un sentido amplio consta como una de las prioridades de este compromiso electoral. El gasto público destinado a este fin en España se encuentra entre los más bajos de Europa: 0,4% del PIB, frente al 2,2% de media comunitaria. El programa promete ayudas anuales a 150.000 ciudadanos para acceder a la vivienda y la reserva del 25% de suelo público para pisos protegidos. El objetivo consiste en rebajar en un 30% el esfuerzo que tienen que hacer los colectivos más desfavorecidos para acceder a un hogar. La oferta incorpora también como novedad la reducción de los costes indirectos para la compra de primera vivienda y el aumento de los incentivos ahora vigentes para las rentas más bajas.

Con el fin de repartir mejor la carga fiscal, el PSOE promete implantar la llamada renta de ciudadanía en todas las comunidades donde gobierne, a través de ayudas destinadas a las familias con ingresos más bajos, mediante complementos en las pensiones no contributivas o en las rentas mínimas de inserción.

El recargo en el impuesto sobre las gasolinas destinado a financiar la sanidad que aplica el Gobierno regional de Madrid es rechazado por los socialistas. Estos renuncian a este tipo de instrumentos y ofrecen mantener la presión fiscal global en los niveles actuales del 35%.

Estatuto para tres millones de trabajadores autónomos

El PSOE no quiere quedarse atrás en la carrera emprendida en época electoral para velar por los intereses de los trabajadores autónomos. Después de las medidas aprobadas en el último Consejo de Ministros dirigidas a este colectivo de casi tres millones de personas, los socialistas se comprometen a equiparar su nivel de protección social al de los trabajadores por cuenta ajena y a elaborar un estatuto en el que se recojan sus derechos. También prevén regular la figura del trabajo autónomo dependiente.

La oferta electoral incorpora subvenciones para una parte de las cuotas a la Seguridad Social durante el primer año de aquellos desempleados que, ante la imposibilidad de reincorporarse al mercado laboral, opten por trabajar como autónomos.

El PSOE promete, asimismo, mayores facilidades para cobrar el paro de una sola vez.