Nueva York

El sector financiero da un impulso a Wall Street

Wall Street ha entrado de lleno en la temporada de presentación de resultados empresariales. Un tercio de las compañías integrantes del S&P 500 anunciarán beneficios esta semana. El ataque a Irak ha quedado relegado a un segundo plano, una vez han sido controlados los principales centros de poder y únicamente quedan algunos focos de resistencia mínima. Las advertencias del Gobierno de Bush sobre Siria, sin embargo, apuntan a que el entorno bélico puede no terminar con la caída de Bagdad.

La semana comenzó con ganancias para los principales índices de la Bolsa de Nueva York, después de varias sesiones de indefinición. Los beneficios anunciados por el sector financiero, mayores de lo esperado, desencadenaron subidas desde el primer momento de la jornada. El S&P 500 se anotó un avance del 1,95% y el Dow Jones sumó un 1,8%, apoyados en los principales bancos. El Nasdaq, por su parte, se revalorizó un 1,92%, en espera de que algunas de las tecnológicas de mayor relevancia hagan públicas sus cuentas.

Los inversiones, no obstante, mantienen la cautela. Prueba de ello fue la baja cifra de actividad, 1.061 millones de acciones, frente a una media diaria de 1.300 millones en lo que va de año. Los analistas advierten que el poco negocio resta consistencia a la subida.

Según estimaciones de la firma de investigación Thomson Financial, las ganancias de las empresas del S&P 500 aumentarán un 8,3% en los tres primeros meses del año. A comienzos de enero, los analistas esperaban una mejora del 11,7%.

La banca, protagonista ayer, sorprendió al mercado con unas cuentas mejores de lo inicialmente previsto. Las entidades se han beneficiado de los bajos tipos de interés en Estados Unidos, donde la tasa de referencia se sitúa en el 1,25%, mínimo de 40 años.

Beneficio de IBM

Citigroup anunció un aumento del beneficio operativo del 18% en el primer trimestre, gracias al buen comportamiento del negocio de banca minorista. Esta división representó más de la mitad del resultado de la compañía, después de que en noviembre el grupo comprara la firma Golden State Bancorp. Las ganancias netas, por contra, disminuyeron un 14,6%, debido, por un lado, al cambio de sistema contable y, sobre todo, a los fuertes extraordinarios del primer trimestre de 2002. La Bolsa aplaudió las cuentas de la compañía con un alza del 2,7%.

También mejores de lo previsto fueron los resultados de Bank of America. El beneficio del banco aumentó un 11% en los tres primeros meses del año, por encima de las estimaciones. Se anotó un 0,94%. JP Morgan, que presenta balance el miércoles, sumó el 3,67%.

Fannie Mae, el principal grupo hipotecario estadounidense, también batió las previsiones al anunciar 1.940 millones de dólares de beneficio, desde 1.200 millones del mismo trimestre de 2002, el 61% más. Sumó el 2,8%.

La excepción fue el banco FleetBoston, que sufrió una caída del resultado del 23% por el aumento de la partida de cobros dudosos. Aun así, el buen tono del sector animó la acción, que sumó el 2,2%.

Además del sector financiero, los inversores permanecen atentos a los resultados de las tecnológicas. La atención ayer se centraba en IBM, que presentó balance tras el cierre de la sesión. Sumó el 1,5%. Esta semana se conocerán, además, las cuentas de otras firmas representativas de la nueva economía, como Intel y Microsoft.

Wall Street recibió también referencias económicas, que volvieron a pintar un panorama ambiguo de la situación. Por un lado, el G7, reunido el fin de semana, prevé una rápida recuperación una vez despejada la incertidumbre por la guerra. Por su parte, el presidente de la Reserva Federal de Filadelfia, Anthony Santomero, dijo que es difícil 'prever cómo evolucionará la economía de Estados Unidos en los próximos trimestres', y añadió que nos encontramos en 'un periodo de transición delicada'

Se conoció, asimismo, la cifra de existencias de negocio, que aumentaron en febrero un 0,6%, más del 0,3% previsto por los analistas, y alcanzaron el nivel más alto desde septiembre de 2001. Este incremento se debió, en parte, a la caída de ventas de las empresas, un 1%, el mayor descenso desde noviembre de 2001.