Textil

Bruselas desgarra el textil europeo

Sorprendidos e indignados. Con estas palabras definía el presidente del Consejo Intertextil Español, Joan Canals, el estado de los empresarios de la industria europea de textil y confección, ante la propuesta de la Comisión Europea para rebajar los aranceles de productos no agrícolas, en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Sorpresa, porque la oferta de la CE, sometida a la aprobación de los Estados miembros a finales de marzo, supone el incumplimiento de las garantías dadas al sector por el comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy, quien se comprometió a proponer un tratamiento específico para el sector, separado del resto de productos industriales.

E indignación porque la propuesta de la Comisión plantea reducir los aranceles textiles un 50% para 2005, cuando los derechos de aduanas de la UE para productos de textil y confección son ya 'los más bajos del mundo', junto a Japón, mientras que la mayor parte de los mercados asiáticos y de América Latina permanecen cerrados a las exportaciones europeas.

Los datos oficiales de la Comisión reflejan cómo las tasas arancelarias que aplica la UE a las importaciones del textil son del 0% para las materias primas, del 4% para hilados, del 8% de tejidos y del 12% para la confección. Con estas cifras, la aplicación efectiva de la propuesta de la CE supondría, en la práctica, el desmantelamiento arancelario del sector, ya que la mayoría de los productos se situarían en el 0% y la confección bajaría hasta el 6%.

Frente a este desarme, que se añade al compromiso anterior de la Comisión para eliminar los contingentes de importación también a partir de 2005, todos los países competidores mantienen elevados aranceles que en el caso de India alcanzan hasta el 70% del valor del producto.

Pero lo que más preocupa a los empresarios es que Bruselas esté decidida a aplicar, una vez más, sus propuestas liberalizadoras sin obtener contrapartidas o la reciprocidad de sus competidores. Una situación que, en palabras de Joan Canals, 'obligará al sector a asumir grandes sacrificios en términos de pérdida de empresas, empleo y cuota de mercado'.

En la UE existen actualmente unas 120.000 empresas del sector textil (7.500 en España) que emplean a más de dos millones de personas, aportan el 4% de la producción comunitaria y que en 1995 acaparaban el 75% por del mercado mundial. A partir de ese año la industria europea del textil y confección, 'que ha cumplido todos los acuerdos de liberalización adoptados en la OMC', ha ido perdiendo paulatinamente cuota de mercado hasta cerrar el año 2002 con sólo el 25% de las ventas internacionales, en datos de la Organización Europea de Textil y Confección.

Frente a la oferta de la Comisión, los empresarios de la Unión, apoyados por los de los países de la ampliación, exigen 'una negociación sectorial basada en la armonización de aranceles y en la reciprocidad'. En esta línea, el Consejo Intertextil Español va más allá y reclama que la propuesta de la UE a la OMC fije un arancel para todos los países de la organización comercial, que no supere en ningún caso el 3,5% para hilados, el 7% para tejidos y el 9% para confección y textil-hogar.