Móviles

Italia impide a Telefónica ahorrarse 365 millones de la licencia UMTS

Telefónica Móviles y el resto de los socios de la compañía concesionaria de una licencia UMTS en Italia tendrán que pagar la totalidad del precio de la adjudicación, incluidos los 800 millones de euros que cuesta el espectro adicional que se ofreció a los nuevos entrantes y que ahora ninguno desea.

La compañía española tenía esperanzas de que este desembolso adicional no fuera necesario, pero el ministro italiano de Comunicaciones las echó ayer por tierra. Ipse tendrá que pagar íntegramente los 3.200 millones de euros que costó la licencia, incluido el espectro adicional. Puesto que Telefónica Móviles es el mayor accionista de la compañía italiana, con el 45,59% del capital, tendrá que hacer frente al pago de 365 millones de euros, de los 800 millones del total.

Partida provisionada

TELEFÓNICA 3,30 -3,79%

Fuentes de Telefónica Móviles explicaron ayer que esta decisión no afecta a sus cuentas, puesto que el coste total de la licencia ya estaba provisionado. No se trata, por tanto, de un pago extra, sino de un ahorro posible que no se ha conseguido.

Cuando Italia concedió las licencias de UMTS ofreció cinco megahercios de espectro adicional a los nuevos entrantes, para que pudieran competir en condiciones más equitativas con los operadores ya establecidos. Y Telefónica Móviles los aceptó.

El escenario ha cambiado mucho, sin embargo, en los últimos dos años y medio. La tecnología móvil de tercera generación ha sufrido retraso tras retraso y las expectativas de que sea capaz de rentabilizar los desembolsos realizados en la compra de licencias están cerca de ser inexistentes. Ante este panorama, Telefónica Móviles decidió el pasado mes de julio abandonar sus actividades de UMTS en Europa y salir de los cuatro países donde había conseguido licencia, Alemania, Italia, Suiza y Austria, lo que le ha supuesto un cargo extraordinario de 5.000 millones en 2002. El espectro adicional por el que está pagando, por tanto, nunca será utilizado y la única manera de sacar algo a cambio es vender la concesión.