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Secretos de despacho
Perfil

Vistas desde Diners Club

El consejero delegado, Eduardo Rodríguez-Losada, se permitió un capricho cuando eligió dónde ubicar su lugar de trabajo. æpermil;ste debía ser luminoso y con un vistoso escenario. La Puerta de Alcalá de Madrid le sirve de fuente de inspiración

Trabaja con la Puerta de Alcalá al fondo. Eduardo Rodríguez-Losada, consejero delegado de Diners Club International, eligió su despacho, hace tres años, por la luz y las vistas que desde allí contempla. Cuando tiene que reflexionar le gusta mirar este monumento, porque la lejanía le inspira, le da perspectiva, 'y eso me da amplitud de ideas para estar más abierto y pensar en libertad', explica este ejecutivo madrileño de 54 años y ascendencia gallega. Los muebles del despacho, de corte clásico, son heredados, y de lo que único que se ha ocupado ha sido de la disposición de los muebles. 'Lo que me preocupaba era crear un ambiente agradable para los que trabajan conmigo y para mí mismo'. Dice que su puerta está siempre abierta. Y cuando alguien de su equipo necesita reunirse con él para tratar cualquier problema, cuelga de la puerta un cartel que dice: 'Ocupado/psiquiatra en consulta'. Lo cuenta con cierta sorna: 'Sólo la cierro cuando algún colaborador me pide privacidad. En esos momentos, me considero consultor y estoy en plena terapia psiquiátrica'.

Como directivo, Eduardo Rodríguez-Losada se define 'ordenado, metódico e insistente'. Tiene una manía, no soporta que nada esté fuera de sitio. 'Procuro no tener nada desordenado. El caos de papeles lleva también al caos mental. Por eso todo tiene que estar en su sitio'. En su mesa de trabajo tiene una única foto familiar, la de su nieta Camila. Lo que si tiene es el despacho salpicado de retratos de trabajo: recuerdos de despedidas de otros puestos, de reuniones internacionales, con sus compañeros en Capri o en Dubai.

Trabaja de nueve de la mañana a ocho de la tarde. Asegura que le gustaría poder compaginar mejor su vida personal con la profesional y tener un horario más relajado. 'Eso es lo que opinan nuestras familias, que son las que tienen el verdadero mérito. Sé que no es bueno tener esas jornadas tan amplias, pero creo que no hay más remedio'. Eduardo Rodríguez-Losada, que como afición sólo reconoce la lectura de ensayos de historia, procura ser disciplinado y no llevar trabajo a casa. No lleva tarea, pero lo que no consigue es desconectar. 'Siempre tengo cosas, ideas, proyectos en la cabeza, que los maduro en mi tiempo de ocio', explica.

Ocupa el cargo de consejero delegado de Diners Club International desde 1997. Hasta entonces había sido subdirector general adjunto del Banco Central Hispano y responsable de medios de pago. Desde 1991 y durante cuatro años fue consejero delegado de Finamersa. También lo fue de Hispano Orix Leasing. No queda ahí todo, porque a los largo de su carrera profesional ha sido diputado de la Comunidad de Madrid y director general y consejero delegado de Equipamiento Profesional, sociedad de arrendamiento financiero; director financiero de Data General, así como gerente de la clínica La Concepción de Madrid.

A pesar de todo este currículo, Rodríguez-Losada explica que 'todavía le queda mucho por aprender'. Y señala que, 'debido a sus limitaciones, es mucho más importante el trabajo en equipo'. æpermil;l sólo se considera el director de orquesta de siete músicos, esto es, los directivos de la compañía, 'grandes profesores, por otra parte', y de 96 personas que componen la plantilla. 'Todo el equipo es mucho mejor que yo y suple todas mis carencias'. Y asegura que el secreto para el éxito de un alto directivo está en tener confianza en los profesionales que trabajan a su lado.

Para pagar la cena

1949. Frank McNamara cena en un restaurante de Nueva York y descubre que no puede pagar la cena porque ha olvidado su billetero. No olvidó el bochorno. Y un año más tarde, junto con su abogado, crea la tarjeta Diners Club, que ofrece a 200 amigos y conocidos. Acaba el año con 20.000 tarjetas emitidas.En la actualidad, Diners Club cuenta con más de ocho millones de socios y 7,5 millones de establecimientos adheridos.En España, este tipo de tarjeta se introdujo en 1954 y actualmente el club cuenta con 100.000 socios y más de 250.000 establecimientos adheridos.

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