Mercados

Las Bolsas extienden su rebote entre rumores sobre Sadam y partes de guerra

Los partes de guerra anglo-estadounidenses vuelven a dominar el escenario operativo de las Bolsas del mundo, deseosas de que la victoria llegue pronto. Los mercados tiene el corazón de hielo, que no es lo mismo que helado, y desoyen los efectos colaterales y el cada vez más ingente número de víctimas civiles.

Al enésimo rumor desde que estalló la guerra sobre la muerte de Sadam Husein y de parte de su familia se ha unido en las últimas horas las filtraciones de altos cargos militares del Reino Unido aventurando la toma de Bagdad en menos de cuarenta y ocho horas.

Por eso, los mercados evolucionaron ayer a ritmo de compases marciales. Se toma un puente en la autopistas que conduce a la capital iraquí y los índices redoblaban sus ganancias. Otro puente tomado en otra carretera tenía el mismo eco en las Bolsas.

El Ibex encadenó ayer su segunda subida consecutiva al ganar al cierre un 3,72%, el cuarto avance más importante del año. En los dos últimos días la ganancia es del 5,17%, aunque el acumulado en lo que va de semana es del 2,4%.

En términos de volumen de negocio, el saldo neto, es decir sin tener en cuenta operaciones especiales ni aplicaciones, quedó en 1.372 millones. En bloques se movieron otros 805 millones, en operaciones concentradas en BBVA (200 millones), Banco Popular (272 millones), SCH (165) y Repsol (119).

Los analistas advierten del desprecio que los mercados hacen de los grandes datos económicos y fundamentales, además de los geopolíticos, que empeoran con el paso del tiempo.

Las cifras económicas publicadas ayer tanto en Europa como en Estados Unidos volvieron a mostrar un panorama ambiguo. En la zona euro, las ventas minoristas en enero se comportaron algo mejor de lo previsto en enero, con un alza del 2,7%. Más débil fue el dato conocido en Estados Unidos, donde el volumen de pedidos de fábricas retrocedió en febrero un 1,5%, hasta 321.160 millones de dólares, un descenso mucho mayor del anticipado por los economistas. Este indicador se suma al de actividad del sector manufacturero, el martes, o al de confianza de los consumidores de la Universidad de Michigan, la semana pasada. Todos ellos apuntan a una ralentización económica, si bien los mercados, por el momento, han hecho oídos sordos y se mueven por otros impulsos, todos relacionados con el conflicto en Irak. La siguiente referencia importante para los inversores será la tasa de desempleo estadounidense en marzo, que se hará público el viernes.

'Las Bolsas se han convertido en una gran timba dominada por los profesionales de los futuros y derivados. El inversor final que acude en estos días a las salas de negociación lo hace llevado, asimismo, por un interés especulativo, sin mayores consideraciones', dice Fermín López, gestor de carteras.

'Wall Street marca el paso y todos la seguimos. Abunda la idea desde hace meses de que un conflicto corto provocaría alzas importantes en los mercados. La partida de los últimas días juega esta baza', dice el economista Pedro Rodríguez. 'El juego es muy peligroso, porque los mercados siempre corrigen los excesos de la mano de los datos de la economía real y de los resultados de las empresas. Participar en este juego de casino puede ser especialmente peligroso para quienes desconocen las reglas de juego de la especulación', añade.

Aseguradoras y tecnológicas impulsan los mercados europeos

Las Bolsas europeas prolongaron ayer el rebote alcista iniciado el martes. Fráncfort se anotó un 5,68%; Londres sumó el 1,86% y París, un 4,13%. La guerra en Irak marca la pauta. Un día el mercado se despierta con la convicción de que el conflicto será largo y al día siguiente cambia radicalmente de punto de vista y apuesta por un desenlace rápido, como ocurrió ayer. De esta forma, a caídas abultadas le siguen reacciones al alza conforme cambian los partes de guerra.

Sectores penalizados un día se convierten en motor de los avances al día siguiente. Aseguradoras, automovilísticas y tecnológicas, que recibieron los mayores castigos a comienzos de semana, fueron ayer los mejores grupos del índice Stoxx.

Las alemanas Munich Re y Allianz anotaron los mayores avances del sector, un 8,84% y 5,94%. La Bolsa recibía con subidas la noticia de que ambas compañías han reducido sus participaciones cruzadas. Uno de los mayores temores del mercado es la interdependencia de las empresas financieras alemanas, lo que eleva el riesgo de una reacción en cadena en caso de que una de ellas entre en crisis de liquidez. Hypovereinsbank, que a su vez mantiene participaciones en las dos aseguradoras, ganó el 10,04%.

Bajan las petroleras

Subieron también los fabricantes de automóviles, beneficiados por los datos de ventas publicados en EE UU, menos débiles de lo esperado. Porsche se anotó un 7,84% y Peugeot, el 6,92%. Otras compañías penalizadas anteriormente, como aerolíneas y telecos, también avanzaron.

Las compañías petroleras cerraron con resultados dispares ante un nuevo descenso en el precio del barril de crudo, que cedió por debajo de los 25 dólares. BP bajó el 2,23% y Royal Dutch Petroleum sumó el 1,38%.