Secretos de despacho

Entusiasmo en Sant Jordi

El director de Barcelona Promoció, Jordi Vallverdú, como buen mediterráneo, necesita luz y alegría para trabajar. Confiesa que su trabajo está alejado de la monotonía, ya que siempre tiene una celebración entre manos. Hoy recibe a Paul McCartney

S

i algo contagia este ejecutivo es entusiasmo. La primera conclusión que se desprende al conocer a Jordi Vallverdú, de 58 años, director de Barcelona Promoció, organismo creado para rentabilizar, entre otros, el Estadio Olímpico de Montjuïc y el Palau Sant Jordi, es que estamos ante un ejecutivo al que le apasiona su trabajo. El pasado lunes estaba especialmente eufórico. No en vano, hoy y mañana será el anfitrión del cantante británico Paul McCartney. No puede evitar la alegría, aunque eso signifique que tenga que echarle más horas a la jornada laboral. 'No me importa porque me encanta mi trabajo, que tiene como peculiaridad que tienes que trabajar cuando otros se divierten. Siempre tienes que estar ahí porque, en muchos casos, los eventos en que participo son de primera página de periódico'. Su última locura, dice, es organizar un campeonato de natación. 'Lo bueno que tiene mi trabajo es que, aunque se trata de una compañía en la que hay que mirar los resultados económicos, éstos se miden a medio plazo. Yo sé si todo ha salido bien en un concierto con sólo mirar la cara de la gente', explica.

A Vallverdú le gusta estar rodeado de recuerdos que califica de 'entrañables'. Como una fotografía de su primera rueda de prensa, celebrada en Miami ante 500 periodistas, y en la que estaba acompañado por 'el mito viviente del baloncesto', Pat Ewing, y del responsable del comisionado de la NBA, David Stern. Otro de los galardones de los que siente más orgulloso es de la medalla de oro conseguida junto al arquitecto del Estadio Olímpico, Arata Isozaki, en un concurso celebrado en Colonia (Alemania) al que sólo se puede acceder transcurrido un lustro una vez terminada la obra. Es tradición que todo aquel que actúe en alguna de los recintos que gestiona Vallverdú firme un póster. Así, el pasillo de acceso al despacho que ocupa en el Palau Sant Jordi se adorna con un repertorio de fotografías dedicadas, como la del Dalai Lama, Mecano, Bruce Springsteen, Madonna o Alejandro Sanz. En su despacho también guarda una pequeña muestra de estas visitas. Desde el jugador de baloncesto Michael Jordan, Les Luthiers o un póster de la final de la Copa Davis que ganó España en el año 2000. También muestra con mucho orgullo una fotomontaje del cardenal arzobispo de Barcelona, Ricard María Carles. Las paredes, de ladrillo visto, son testigo del montaje de la ópera Aida, con un cartel de Cobi, al que Mariscal añadió ilustraciones de su cosecha, del musical Notre-Dame. Y sobre todo uno que para Vallverdú tiene un significado especial. 'Los actores Paco Morán y Joan Pera no sabían como poner el broche a las representaciones de la obra La extraña pareja y les propuse hacer lo mismo que hacían en el teatro, pero en el San Jordi. Y batimos un récord con 15.000 personas de asistencia', explica. Entre los tesoros que reposan en las estanterías, en las que hay un televisor, un vídeo y un equipo de música, hay fotografías con el Príncipe de Asturias, que asistió al Sant Jordi para ver al grupo The Cors.

Como buen mediterráneo, para trabajar necesita 'sol, luz a raudales'. En definitiva, alegría para recibir al representante de un cantante o al ejecutivo de una compañía que quiere organizar algún tipo de celebración. Como Harley-Davidson, que celebrará en junio su centenario en el Estadio Olímpico. Y destaca que entre sus virtudes como directivo se encuentra la intuición y la visión estratégica para el negocio.

Necesita leer novelas

Jordi Vallverdú tiene la costumbre de no pedir nada a su secretaria. Ya se encarga él de ir a buscarlas. De esta manera hace kilómetros al día. 'Además, siempre tengo que enseñar las instalaciones y eso me permite hacer un poco de ejercicio', explica mientras posa con uno de sus objetos preferidos, un fotomontaje de la inauguración y la clausura de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Entre sus aficiones se encuentran el cine, el teatro y la natación. Le encanta el mar, tiene una casa en Sitges donde pasa los fines de semana con su esposa, y leer novelas. 'Cuando paso una semana sin leer, siento que me falta algo, que las cosas no marchan bien'.