Coyuntura

Schröder anuncia drásticos recortes del subsidio de paro y del gasto sanitario

Las soluciones filtradas a la prensa apuntan un recorte de los subsidios de desempleo y las prestaciones de la seguridad social, junto a un plan de inversiones para revitalizar el sector de la construcción. 'La coalición gubernamental se enfrenta a la importante tarea de reestructurar el sistema social', dijo el canciller, que pidió a socialdemócratas y verdes 'disciplina y determinación'.

La reforma más radical la adelantaba ayer Die Welt, que afirmó que se reducirá la duración de la prestaciones por desempleo de 32 a 18 meses o, incluso, a un año. Actualmente, los desempleados de más de 57 años pueden llegar a cobrar seguro de paro un máximo de 32 meses, lo que supone un alto coste para las empresas. Además se da también por segura la equiparación del subsidio a los parados de larga duración y las ayudas sociales, con el fin de animar a los desempleados a que busquen empleo y reducir el elevado número de personas que viven exclusivamente de las arcas públicas.

Franz Müntefering, jefe del Grupo Parlamentario del Partido Socialdemócrata (SPD), explicó tras la intervención de Schröder que otra de las medidas será la reducción de la cobertura sanitaria de la seguridad social. Según los expertos, se reducirá el seguro de enfermedad, que actualmente cubre hasta el 70% del salario bruto. Además, el Ejecutivo está estudiando que los trabajadores costeen con una cuota extra los accidentes ocurridos fuera del horario laboral, una medida que ahorraría a la seguridad social unos 10.000 millones de euros.

Müntefering adelantó también que las medidas, que deberán estar plasmadas en leyes antes del verano, abarcarán una reforma de las indemnizaciones por despido para evitar que éstas 'acaben languideciendo en los tribunales laborales', con el consiguiente gasto para el erario público. La flexibilización de las rígidas leyes de protección contra el despido existentes en Alemania son una de las principales reivindicaciones de los empresarios y han llevado a la patronal a un duro enfrentamiento con los sindicatos.

Junto a los recortes sociales, el Gobierno quiere poner en marcha un programa de inversiones de 15.000 millones de euros que beneficiarán al sector de la construcción y a los municipios, con grandes dificultades financieras. Según miembros del SPD que asistieron a la reunión, el sector de la construcción, uno de los más desfavorecidos por la crisis, recibiría 7.500 millones de euros, mientras que los municipios percibirían otros 7.500 millones y una inyección adicional de 2.000 millones de euros que saldrán de los fondos no repartidos a las víctimas de las inundaciones del pasado verano, la reducción de ventajas fiscales y el retorno de capitales evadidos al extranjero. Estas fuentes insistieron en que el paquete de 15.000 millones de euros se financiará con créditos de bajo interés y que en ningún caso se elevará la deuda ni se empeorará el déficit, que en 2002 alcanzó el 3,6% del PIB.

A pocos días de su presentación pública, el programa ha levantado críticas incluso dentro del las filas socialdemócratas, concretamente en el ala más izquierdista. Gernot Erler, vicepresidente del Grupo Parlamentario del SPD, dijo que el plan puede ser conflictivo, sobre todo en lo relativo a qué grupos soportarán el peso de las reformas. En esta línea, el sector más tradicionalista del partido recibió con sonoras protestas al ministro de Economía, Wolfgang Clement, artífice del proyecto.

La oposición cristianodemócrata ha criticado una reducción global de la duración de las prestaciones por desempleo y su secretaria general, Angela Merkel, propuso que el recorte se realice en función de la edad y el tiempo del trabajador en la empresa.